LA HABANA, Cuba.- Cuando pensamos que ya lo habíamos oído todo —“la limonada es la base…”, “las gallinas están decrépitas”, el consumo de avestruz, de cáscaras de papa o “no hay chícharos porque los ríos en Canadá están congelados”—, aparecieron nuevas expresiones que insultan la inteligencia y la dignidad del pueblo cubano.
Sin temer al ridículo o, peor aún, a pasar a la historia como parte del salterio de frases absurdas que pretenden justificar lo injustificable de la crisis humanitaria cubana, un año más, altos cargos y figuras del mundo artístico nos regalan frases y pronunciamientos que en su momento indignaron, pero que quizá hoy nos permiten esbozar una sonrisa de cierre para este 2025.
Pero he aquí lo más importante que debemos hacer con ellas: archivarlas en nuestra memoria colectiva. Olvidar lo que nos dijeron, cuando se rieron en nuestras caras a través de una pantalla, o la carga que nos impusieron cuando ellos no iban a sufrirla como nosotros, no está permitido.
Estas son apenas una selección de diez “joyas” que causaron furor en las redes por su indolencia, irrespeto y oportunismo.
1.“Hay un mercado fuera de Cuba que quiere comunicarse con sus familiares” (presidenta de ETECSA justificando el tarifazo que encareció y dolarizó el servicio de Internet en la isla)
A finales de mayo de este año, pocas horas después del anuncio de nuevas restricciones para las recargas móviles en pesos cubanos y de la entrada en vigor de nuevos planes de datos vendidos en dólares, y tras el rechazo inmediato que causaron, la presidenta ejecutiva de ETECSA, Tania Velázquez Rodríguez, salió en defensa de estas medidas, conocidas como el “tarifazo”, y afirmó que existe “un mercado fuera de Cuba que quiere comunicarse con sus familiares”.
Internet, y la telefonía móvil en general, que, hasta entonces no era un servicio barato con respecto al poder adquisitivo de la población en la Isla, con el tarifazo revelaba un enfoque comercial dirigido a los cubanos en el exterior. Esto, a su vez, generaba segmentaciones, pues solo quienes recibieran ayuda del extranjero o tuvieran acceso a dólares podían mantenerse más tiempo conectados.
El rechazo fue inmediato, sobre todo en el sector estudiantil universitario que permaneció durante días en paro.
El tarifazo fue, a todas luces, una de las tantas medidas desesperadas del régimen para capturar divisas de cubanos en el exterior, ante la disminución de remesas, un eslabón clave de la economía.
«Estamos en una situación extremadamente crítica», admitió Velázquez en una de sus tantas comparecencias en televisión nacional, y refirió que dicha situación está relacionada con la reducción de los ingresos en los últimos años y, «sobre todo, la falta de ingresos en divisas».
Por otra parte, denunció «elementos de fraude» que «vienen presentándose en los últimos años» e impactan en «el flujo de ingresos» de ETECSA. «Hemos perdido más del 60 por ciento de los ingresos que provenían del exterior, porque no se están utilizando los canales oficiales para las operaciones», acotó.
Las palabras de Velázquez, disfrazadas de estrategia comercial, mostraron el oportunismo, la manipulación emocional y la indolencia del régimen hacia las familias que ha separado: cientos de miles de familiares para quienes una videollamada o un mensaje representan la única vía para sentir cerca a sus seres queridos.
No es la primera vez que el régimen impone sobre emigrados y/o exiliados la responsabilidad de la subsistencia y del acceso a servicios básicos de sus familiares en la isla. Un exilio por el que ha mostrado con frecuencia un profundo desprecio, pero del que, en cambio, espera sus dólares con los brazos abiertos.
2. “Hemos visto personas aparentemente mendigos (…). Están disfrazadas de mendigos. En Cuba no hay mendigos” (exministra de Trabajo y Seguridad Social)
Sin dudas, una de las frases más sonadas en el año la pronunció Marta Elena Feitó Cabrera, quien se desempeñaba como ministra de Trabajo y Seguridad Social hasta su renuncia horas después.
Fue a mediados de julio, durante una sesión de trabajo del Parlamento cubano, cuando la exfuncionaria arremetió contra las personas en situación de calle. No solo negó la existencia de mendigos, sino que afirmó que suele llamársele «conducta deambulante a cualquier cosa» y que estas personas habían elegido «un modo de vida fácil».
Pero fue más allá: también afirmó que quienes rebuscan en la basura, a menudo conocidos como «buzos», no lo hacen por hambre o necesidad, sino que son «ilegales del trabajo por cuenta propia».
«Esas personas están recuperando materias primas, y (…) están violando el fisco porque están ejerciendo una actividad económica», añadió.
Para Feitó, la indigencia, cada vez más visible en las calles, no resulta de fallos del sistema económico cubano ni de la crisis por la que atraviesa la isla, sino que es una desviación conductual que «hay que combatir».
El descontento popular y las críticas por su indolencia y desconexión de la realidad —incluidos consejos sarcásticos: “bájese del carro y camine para que vea los mendigos”— llegaron a tal punto que un día después habría presentado su renuncia al cargo.
Para muchos, su renuncia no fue más que un acto del teatro político de hacer rodar alguna cabeza para aplacar la ira colectiva. A fin de cuentas, Feitó solo fue el rostro visible y la infortunada voz de una política oficial que criminaliza la pobreza y que pretende esconderla del turismo y de la opinión internacional, identificando y trasladando a personas con “conducta deambulante” hacia centros especiales.
3. “Croquetas de plátano, caldo base (de pescado) y refresco de sirope” (alternativas que Betsy Díaz Velázquez, ministra de Comercio Interior – MINCIN, propuso para enfrentar la crisis alimentaria)
Si bien no ha renunciado a su cargo, Betsy Díaz Velázquez, ministra del MINCIN, parece tampoco tener intención de renunciar a la promoción de cualquier invento culinario con el que pretende paliar la crisis alimentaria de la Isla.
Recordada por justificar, en 2023, la escasez de chícharos con el congelamiento de los ríos en Canadá, este año se ha dedicado con especial ahínco a incentivar elaboraciones tan poco apetecibles que difícilmente ella misma estaría dispuesta a comer a diario. Porque sabemos que en la mesa de Betsy nunca veremos cómo la carencia y la miseria se disfrazan de la tan socorrida “resistencia creativa” a la que desde arriba llaman al resto de los cubanos hambreados.
4. “Veinte horas es mucho” (Díaz-Canel sobre los apagones, durante una visita a la provincia Camagüey)
Con su habitual falta de dinamismo y carisma, el mandatario cubano, durante una visita al municipio Najasa, Camagüey, a inicios de año, preguntó a los habitantes por la situación energética, como si la desconociera y sin la menor vergüenza: “Los apagones en estos días están duros, ¿no? ¿Cuántas horas están de apagón?”. “Veinte”, le respondieron y dijo: “Veinte es mucho”. Su insulso mandato y manejo de las conversaciones y su falta de aliento no nos toma desprevenidos. Son más bien, su cinismo y desvergüenza los que continúan sorprendiendo a cada paso.
La pregunta del mandatario reproduce un formato de conversación que aparenta cercanía, pero su desenfadado “Veinte horas es mucho” funciona como un cierre retórico y, como tal, carece de una propuesta concreta.
5. “La mayoría de nuestros hoteles y servicios turísticos disponen de generadores eléctricos y recursos necesarios para operar con normalidad” (Publicación del Ministerio de Turismo)
Leída así, sin más, la frase no parece entrañar nada descabellado, si no fuera porque forma parte de un anuncio publicado en la página de Facebook del MINTUR en medio del apagón general de septiembre ––el cuarto desde octubre de 2024––, y buscara, más que nada, tranquilizar a los turistas, no a los nacionales.
Y es que el régimen insiste en recuperar el sector a pesar del desplome. Según datos oficiales, entre enero y septiembre de 2025 la tasa de ocupación hotelera fue de apenas 18,9%, lo que equivale a que cuatro camas vacías por cada cinco, de acuerdo con el economista Pedro Monreal.
“Ante la reciente afectación del Sistema Eléctrico Nacional, el Ministerio de Turismo de Cuba le transmite confianza y seguridad a todos nuestros visitantes”, aclaraba la publicación del MINTUR. Mientras tanto, el “resto de los mortales” soportaron la oscuridad, la incertidumbre y la resignación ante una crisis energética sin signos de mejora.
Nunca mejor dicho: candil de la calle, oscuridad en su casa.
6. “¿Te han dado deseos de pararte en el medio de la calle y gritar a los cuatro vientos ‘hasta cuándo’? No, no lo hagas. Yo te traigo la solución” (La actriz Belissa Cruz en un mensaje publicitario de generadores eléctricos)
La actriz Belissa Cruz desató indignación tras promocionar, a finales de febrero, la venta de generadores eléctricos con panel solar como solución a los apagones en la Isla. Muchos consideraron el anuncio una burla, debido a los costos de esos equipos.
“¿Eso es un mal chiste o una broma de mal gusto?”, comentó una internauta. “Tú te estás burlando del cubano que no tiene ni pal pan” (sic). Y es que el costo de los generadores eléctricos más baratos, similares a los que promovió, ronda los 300 USD; es decir, alrededor de veinte veces el salario promedio mensual en Cuba, tomando en cuenta el dato ofrecido por la Oficina Nacional de Estadística e Información para el primer semestre del año (6 685,3 CUP) y la tasa cambiaria informal actual (1 USD=435 CUP).
Pero, siendo claros, eso pudo haber pasado desapercibido, como tantas otras promociones inaccesibles para la mayoría, de no ser por la desafortunada línea en que parece, como si no fuera suficiente con el Gobierno, querer disuadir al pueblo del derecho a la protesta.
Cruz ha respondido a las críticas explicando que ese es su trabajo, hacer promoción. Y tampoco ha salido ilesa: “No solo es promoción de una planta, es normalizar algo que está muy muy mal” (sic), comentó el activista cubano Raul Soublett. “Hay cosas que no clasifican como trabajo sino como burla y falta de respeto. Qué promoción más fuera de lugar”, le escribieron también en línea.
No es un secreto que quienes más protestan en Cuba suelen ser los cubanos de escasos recursos, precisamente aquellos que menos pueden permitirse esos equipos. Así se lo hizo saber el comunicador Adelth Bonne Gamboa mediante una publicación cuando la actriz reavivó la polémica en un podcast, comentando que, tras la promoción, recibió amenazas.
“(…) aunque denuncies haber recibido amenazas, hay que reconocer —por respeto a los que sufren en Cuba— que te equivocaste”. Y refiriéndose a la entrega de donaciones a damnificados del huracán Melissa en el oriente del país en la que la actriz participara, la increpó: “Dijiste que, gracias a la polémica de tu promoción, se vendieron todas las plantas e incluso te ríes (…). ¿De casualidad, en las miles de casas que visitaste, viste a alguien con pinta de haber podido comprar esas plantas”.
7. “En Cuba no nos queda más remedio que incorporar la miseria a la vida y callar” (escritor Leonardo Padura para El País)
No suena muy distinto a lo que indirectamente rezuman las frases anteriores: desde la imposición de un tarifazo que nos empuja a depender cada vez más del exilio, pasando por las repulsivas propuestas alimentarias de la ministra de Comercio Interior, hasta la solución que propone la actriz Belissa Cruz para no protestar por los apagones y callar.
Las palabras de Padura se suman a los clamores que, desde zonas privilegiadas, buscan desarmar la protesta ciudadana.
8. “Donde aparece un caso, se fumiga” (doctor Francisco Durán, director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública)
Durante la pandemia de la COVID-19, lo escuchábamos cada día. Esperábamos su comparecencia diaria, sus consejos. Infundía respeto y seguridad. Una gran parte de los cubanos llegó a confiar en él, en sus estadísticas, y a estimarlo. Sin embargo, frente a la epidemia actual de dengue y chikungunya, su desempeño ha desatado múltiples reproches.
Le habían dejado pasar las frecuentes apariciones en televisión en las que, junto a otras autoridades del MINSAP, negó la existencia de arbovirosis en la Isla; luego, cuando por fin la reconocieron, desmintió que había personas fallecidas y graves; y más tarde minimizó los dolores del chikungunya afirmando que “la gente se desesperaba”. ¿Cómo no desesperarse frente a una epidemia que tumbaba a la gente como moscas y las doblaba de dolor en medio de fiebres altísimas y sostenidas, sin medicamentos, médicos, alimentación, fluido eléctrico, ni esperanzas?
Pero fue a inicios de noviembre cuando la gente decidió no dejarle pasar más ninguna al doctor. Tras asegurar que donde aparece un caso de algunos de estos virus causados por la picadura de mosquito, se fumigaba, cientos de miles de internautas salieron a desmentirlo, a señalar su desconexión con la realidad del país y a expresar su decepción.
9. Comer arroz “no es un hábito cubano. Nosotros no somos asiáticos” (doctor en Ciencias Roberto Caballero Grande, exmiembro del Comité Ejecutivo Nacional de la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales)
La más reciente de todas las frases y, por ello, la que perdura aún en los debates, memes y análisis de redes sociales.
Como si no hubiesen sido suficientes los intentos previos, una vez más un funcionario aparece en televisión enumerando cualquier cantidad de disparates o dando alguna fórmula para salir de la crisis alimentaria o, en su defecto, justificarla.
En esta ocasión, el doctor en Ciencias Roberto Caballero, durante el programa Cuadrando la caja de la televisión cubana, cuestionó los hábitos alimenticios de la población y desestimó dos de los alimentos más importantes en la dieta de los cubanos.
Caballero sostuvo que “nos habituamos a comer cosas que no son propias de nuestro país”, tales como la papa y el arroz. De la papa resaltó su origen andino y los altos niveles de insumos y semillas de importación. Pero, sin dudas, lo que más polémica y material de humor generó en redes sociales fueron sus declaraciones sobre el arroz. Además de calificar de desmesurados los niveles de consumo de este cereal, afirmó: “Nosotros no somos asiáticos. Eso no es un hábito cubano”.
Aunque la presentadora del programa señaló que el arroz forma parte de las tradiciones actuales, el funcionario respondió que “eso se cambia” y sugirió que la escasez facilita la adaptación a otros alimentos, como si tuviéramos muchos para elegir.
La antropóloga y activista cubana Hilda Landrove expresó en Facebook: “Un país donde gran parte de la población —envejecida, mucha sin parientes cercanos porque la parte más joven de la familia se ha ido a intentar sobrevivir en otros países, con un retiro de 5 dólares al mes— solo come arroz, y poco, poquísimo. Es un barracón, con capataces que además de reprimir, hacen relaciones públicas, combinando el látigo con la propaganda.”
10. “Yo tampoco tengo pa’ dártela ahora” (Díaz-Canel a damnificada del huracán Melissa que le pidió una cama)
De ser conocido popularmente como el “Sin-casa”, se ganó el apelativo del “Sin-cama” luego de que, en un recorrido por El Cobre, en Santiago de Cuba —uno de los territorios más dañados por el huracán Melissa—, una mujer interrumpiera su acostumbrado discurso triunfalista y de falsas promesas para reclamarle por la pérdida de su cama. “No tenemos cama”. A lo que el gobernante respondió en voz alta y algo molesto: “Y yo tampoco tengo pa’ dártela ahora”.
El incidente demostró una vez más que la falta de empatía y de liderazgo, la indiferencia y la zoquetería de los dirigentes cubanos son de dimensiones incalculables.
El sacerdote dominico Lester Zayas expresó en su muro de Facebook: “No tener cama es ya no tener nada: ni sueños, ni esperanza, ni confianza en el ahora de Cuba. (…) pedir cama frente al poder que intenta minimizar el dolor y normalizar el fracaso, es gritar que algo tiene que cambiar con urgencia”.
“Por eso ese grito pone nervioso y molesta a quien no tiene ya nada que ofrecer. Frente a quien te pide cama, dale cama, no discursos. Ofrece la tuya si es preciso; ordena en ese instante que se traigan camas. Renuncia si no puedes calmar ese grito terrible que brota de lo hondo de este pueblo”.
Sin-casa, sin-cama y sin cabida entre nosotros debiera ser el dictador y su dictadura. Un deseo de millones de cubanos alrededor del mundo que ojalá se nos haga realidad en este 2026 que se nos avecina.








