MIAMI, Estados Unidos. – Rosa María Payá, fundadora de la plataforma Cuba Decide e integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), afirmó en una publicación en X que “2025 deja a Cuba en una catástrofe humanitaria causada por la dictadura” y sostuvo que, de cara a 2026, la “demanda del pueblo” es “un cambio total del sistema”, al tiempo que pidió a los gobiernos “dar un paso al frente” y respaldar una Cuba “libre”.
Payá difundió su mensaje acompañado de un video en el que insistió en que la oposición y las organizaciones dentro y fuera de la Isla deben llegar al nuevo año con una estrategia definida. “Tenemos que decírselo muy claro al mundo, los cubanos estamos listos para el cambio y los cubanos estamos listos para realizarlo (…). No es el momento de improvisar. Es el momento de tener un plan, es el momento de tener una hoja de ruta y es el momento de implementarla hasta el final”, aseguró.
En el mismo video, la activista vinculó su llamado a la idea de coordinar esfuerzos entre actores del exilio y grupos opositores, al señalar que “los cubanos en la Isla, los cubanos en el exilio, las organizaciones, la oposición” deben actuar con previsión y sin improvisaciones. También atribuyó a esas redes parte del trabajo preparatorio, pese a las condiciones represivas en el país: “Lo estamos haciendo las organizaciones que podemos a pesar de que el liderazgo dentro de la Isla está en la cárcel (…); se está haciendo desde Pasos de Cambio; y la Fundación Anticomunista es firmante del Acuerdo por la Democracia, porque lo que viene para Cuba es la libertad”.
El 2025 deja a Cuba en una catástrofe humanitaria provocada por la dictadura
— Rosa María Payá A. (@RosaMariaPaya) December 30, 2025
En el 2026:
▪️1. Tenemos un plan: los cubanos estamos listos para la transición
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Payá es una de las figuras más visibles del activismo opositor cubano en el exterior. Nació en La Habana en 1989, es licenciada en Física por la Universidad de La Habana y egresada del programa Global Competitive Leadership de la Universidad de Georgetown, además de ejercer como directora ejecutiva de la Fundación para la Democracia Panamericana.
En el plano regional, su nombre cobró mayor peso institucional este año, cuando fue electa como integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La Organización de los Estados Americanos (OEA) informó en un comunicado del 27 de junio pasado que Payá resultó electa para un período de cuatro años, que empieza a contar a partir del próximo 1 de enero.
Cuba a las puertas de 2026
Cuba llega al cambio de año con una crisis energética que atraviesa la vida cotidiana y agrava el deterioro económico. El pasado 3 de diciembre, el país sufrió un colapso parcial de la red eléctrica que dejó sin servicio a La Habana y varias provincias occidentales. No obstante, antes de ese incidente, amplias zonas del país venían padeciendo apagones diarios de hasta 20 horas o más.
Dicha inestabilidad eléctrica se debe a un sistema de generación envejecido, déficit de mantenimiento y problemas de combustible.
En paralelo, organismos internacionales describen en Cuba un cuadro de contracción económica, inflación persistente y escasez de bienes esenciales, con impacto directo en la alimentación. El Programa Mundial de Alimentos (PMA/WFP) indicó que en 2024 Cuba registró una contracción del PIB de 1,1% y que el país arrastra una recesión prolongada con “inflación persistente”, caída de recursos fiscales y escasez de combustible; agregó que el acceso limitado a divisas ha reducido de forma marcada la disponibilidad de alimentos nacionales e importados y que la canasta mensual estatal, “casi totalmente importada”, ha sufrido “escasez y retrasos” en la distribución, según reportes del propio Gobierno.
En salud pública, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha advertido que la concatenación de desastres y las “repetidas desconexiones” del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) complican la respuesta de emergencia y la recuperación, en un contexto de brotes y riesgo de enfermedades transmisibles. En su página de “situación de crisis” sobre Cuba, la OPS señala además carencias de reactivos y suministros de laboratorio para diagnóstico, antibióticos y otros medicamentos, así como insumos básicos para el funcionamiento de los servicios.
Desde julio hasta esta semana, las autoridades han reconocido más de 50.000 de chikunguña y 55 muertes por arbovirosis (dengue y chikunguña), aunque organismos independientes señalan que las cifras son superiores.
Por otro lado, de acuerdo con la ONG Prisoners Defenders, en Cuba actualmente existen más de 1.000 presos políticos.








