MIAMI, Estados Unidos. – El líder opositor José Daniel Ferrer aseguró este miércoles, en un mensaje enviado al medio argentino Infobae, que Cuba termina 2025 “atravesando uno de los momentos más duros de su historia” y pidió a la ciudadanía —dentro y fuera de la Isla— asumir una postura activa y pacífica para impedir que en 2026 se repita el deterioro que describe como generalizado. Ferrer envió el mensaje a Infobae desde el exilio.
En su balance de fin de año, el coordinador de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) enumeró como rasgos del escenario nacional la “opresión”, el “hambre”, los “apagones interminables” y la “represión política”, junto a una coyuntura marcada por crisis “epidemiológica y sanitaria”, aumento de presos políticos, abusos en prisiones y un éxodo sostenido. “Nada de esto es accidente. Nada de esto es inevitable. Y nada de esto debe continuar”, afirmó.
Además, Ferrer propuso 10 líneas de acción para 2026. Entre ellas, planteó romper vínculos con estructuras de control del Estado ―citó a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y la Central de Trabajadores de Cuba (CTC)― y llamó a no participar en actos o actividades destinados a exhibir respaldo popular al régimen de Miguel Díaz-Canel.
También pidió a los cubanos no colaborar con la represión: “No reprimir a nadie. No delatar a quienes defienden pacíficamente los derechos humanos. Recordar siempre que ningún cubano debe ser enemigo de otro cubano”, expresó.
En el plano económico, instó a “debilitar sin violencia” las bases materiales del sistema político, evitando financiar al Estado y priorizando compras a ciudadanos “independientes o neutrales”, de acuerdo con el texto difundido por Infobae.
Ferrer incluyó además el fortalecimiento de una sociedad civil independiente —con organizaciones cívicas, humanitarias, sindicales, artísticas y comunitarias— y el respaldo a presos políticos y al periodismo independiente. En esa misma lógica, subrayó la necesidad de denunciar y documentar abusos, compartiendo testimonios con organizaciones de derechos humanos y plataformas cívicas, con énfasis en la seguridad de las personas implicadas. “Denunciar toda injusticia, abuso, violación a los derechos humanos y realidad que afecte a nuestro pueblo”, remarcó.
El mensaje también aludió a acciones cívicas no violentas para expresar rechazo a la injusticia, a la solidaridad entre cubanos y al apoyo mutuo en redes y espacios públicos; y, en el ámbito internacional, pidió visibilizar la situación de Cuba en foros como la ONU y la Unión Europea, además de solicitar respaldo de “gobiernos democráticos”.
Como horizonte de presión interna, Ferrer defendió un liderazgo “ético y no violento”, un aumento del activismo humanitario y la promoción de “paros y huelgas discretas” que desemboquen en una huelga general. “Si asumimos con valentía y responsabilidad este camino cívico, solidario y no violento, si dejamos de sostener aquello que nos oprime y fortalecemos lo que nos dignifica, antes de que termine el 2026 podremos abrir el camino a la reconstrucción nacional”, aseguró.
El líder opositor, exiliado en Estados Unidos actualmente, cerró con un llamado a la esperanza y a la acción política pacífica. “Podremos aspirar a una Cuba libre, justa y próspera; una Cuba ‘con todos y para el bien de todos’, como soñó Martí, como han deseado generaciones de cubanos dignos y como merecemos todos. La patria nos llama. El futuro depende de lo que hagamos hoy. Viva Cuba libre”, concluyó.
Ferrer salió de Cuba en octubre pasado, tras años de encarcelamiento y hostigamiento. En 2025, Amnistía Internacional lo identificó como preso de conciencia y denunció la revocación de su libertad condicional a finales de abril, en un contexto que describió como de represión sostenida contra la disidencia.








