MADRID, España.- La crisis energética en Cuba vuelve a intensificarse este 2 de enero, tras un breve descenso en las afectaciones registrado el 31 de diciembre y el 1 de enero, cuando el Gobierno redujo parcialmente los apagones durante las celebraciones de fin de año. De acuerdo con el parte diario de la Unión Eléctrica (UNE), el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) enfrenta nuevamente un déficit crítico de generación que provocará cortes prolongados y simultáneos en amplias zonas del país.
Según la información oficial, para el horario de mayor demanda —la tarde y la noche— se prevé una disponibilidad de apenas 1.550 MW, frente a una demanda estimada de 2.950 MW, lo que implica un déficit de 1.400 MW. En consecuencia, la UNE estima una afectación de hasta 1.430 MW, lo que equivale a apagones simultáneos en cerca del 48 % del territorio nacional.
El reporte indica que varias unidades termoeléctricas permanecen fuera de servicio por averías y mantenimientos, entre ellas plantas clave como Felton, Mariel, Santa Cruz y Cienfuegos. A esto se suma la paralización de 79 centrales de generación distribuida por falta de combustible, así como la indisponibilidad de las patanas eléctricas por carencia de diésel y lubricantes.
La reducción temporal de los apagones a finales de diciembre fue percibida por muchos ciudadanos como un alivio momentáneo. Sin embargo, el regreso casi inmediato de los cortes ha reforzado la sensación de que se trató de un ajuste coyuntural y no de una mejora estructural del sistema.
Esa percepción se refleja en los comentarios de usuarios cubanos en la publicación oficial de la UNE, donde predominan el cansancio, la indignación y la desconfianza. Varios señalan que la disponibilidad “ya empezó a bajar” apenas iniciado el año, otros denuncian que los apagones nocturnos se han vuelto rutina y que “comer a oscuras” se ha normalizado. También aparecen críticas a la gestión del combustible y al uso de las patanas, así como cuestionamientos sobre la duración indefinida de los mantenimientos.

Para millones de cubanos, el inicio de 2026 confirma que, tras el paréntesis de fin de año, los apagones vuelven a marcar la vida cotidiana, sin señales de una solución a corto plazo.








