MADRID, España.- El Tribunal Provincial Popular de La Habana condenó a cinco años de privación de libertad al rapero y artista plástico Fernando Almenares Rivera, conocido artísticamente como Nando OBDC, por el presunto delito de “propaganda contra el orden constitucional”, tras colocar pancartas con mensajes políticos y a favor de los derechos humanos en espacios públicos de la capital.
Según la sentencia, consultada por el Centro de Asesoría Legal Cubalex, el tribunal sostiene que el artista “pintó mensajes políticos en fragmentos de tela y los colocó en la vía pública”, y que estas acciones tenían como propósito “alterar la tranquilidad ciudadana”, “crear descontento en la población” y “estimular acciones contra el orden social establecido en el país”.
Los hechos se remontan a agosto de 2024, cuando Almenares exhibió varios carteles en un tramo de la Carretera Monumental, en La Habana. Por esta acción fue procesado en virtud del artículo 124 del Código Penal, que sanciona la “propaganda contra el orden constitucional” con penas de tres a ocho años de prisión, una figura jurídica que permite a la dictadura cubana criminalizar manifestaciones pacíficas de disenso.
Nando OBDC permanece detenido desde el 31 de diciembre de 2024. Ese día, su vivienda fue registrada por agentes de la Seguridad del Estado bajo la acusación inicial de un supuesto delito de “sabotaje”. Según documentó Cubalex, durante el operativo “lo único ocupado fue una bandera cubana”. Meses después, la Fiscalía modificó la calificación jurídica y lo procesó por “propaganda contra el orden constitucional”, basándose en su acción artística.
Cubalex denuncia que el caso presenta serias irregularidades. La organización subrayó que “la creación de mensajes políticos en fragmentos de tela constituye una forma de expresión simbólica, protegida por el derecho internacional de los derechos humanos”, y advirtió que las inconsistencias entre el motivo inicial del registro, el cambio de tipificación penal y la falta de vínculo claro entre las supuestas pruebas y el delito imputado “evidencian violaciones al debido proceso y al principio de legalidad penal”.
La Mesa de Diálogo de la Juventud Cubana, por su parte, al denunciar la sentencia este lunes, calificó el juicio celebrado el 26 de noviembre de 2025 como “una farsa” y denunció el carácter político de la condena. En su declaración señaló que la propia sentencia afirma que el artista “pintó frases con contenido contrarrevolucionario” y las colocó en la vía pública, lo que, a su juicio, confirma que se está castigando una expresión de carácter cívico y simbólico.
La organización citó además un fragmento del fallo en el que se consigna que “el acusado FERNANDO ALMENARES RIVERA se reúne con personas desafectas al proceso revolucionario y vinculadas a hechos delictivos, y no le constan antecedentes penales”, una formulación que criminaliza la disidencia y demuestra la arbitrariedad del proceso.
En su pronunciamiento, la Mesa de Diálogo exigió que los magistrados que firmaron la sentencia —Kenia Reyes Lara, Jesús Pérez Benavides, Patricia González Vera, Gil Amado Payne Hernández y Simón Mario Reyes Balmaceda— sean incluidos en listados de represores por su participación en la condena injusta.
El caso de Nando OBDC se suma a una larga lista de procesos penales contra artistas y creadores en Cuba por ejercer su derecho a la libertad de expresión. Para organizaciones jurídicas y cívicas independientes, su condena confirma el uso del derecho penal como herramienta para castigar expresiones críticas y acciones artísticas pacíficas, en un contexto de creciente criminalización del disenso.







