MIAMI, Estados Unidos. – Una mujer identificada como Mileidys Dueñas Pérez fue asesinada presuntamente por su expareja en el municipio de San Juan y Martínez, Pinar del Río, de acuerdo con reportes divulgados en redes sociales. La denuncia señala como sospechoso al esposo de la víctima, Lorenzo Eduardo García Castro.
La información fue difundida por el activista Niover Licea a través de su página de Facebook Nio reportando un crimen. CubaNet confirmó el crimen de manera independiente con fuentes locales.
Licea indicó que la víctima era natural de Pilotos, en el municipio pinareño de Consolación del Sur, aunque el hecho se habría producido en San Juan y Martínez. Fuentes consultadas por este medio dijeron que los hechos ocurrieron las afueras de la comunidad conocida como Obeso.
Los reportes en redes sociales subrayan que la víctima había sido reportada como desaparecida y mencionan que el presunto agresor es “un conocido albañil de la zona”.
Justo este lunes, ya se había reportado otro feminicidio, no relacionado, en el municipio de San Juan y Martínez. La víctima fue identificada como Yanicel Valdés, según informó también la página Nio reportando un crimen y pudo confirmar CubaNet.
La mujer fue asesinada y enterrada en un basurero de San Juan y Martínez. Según informaciones preliminares y testimonios de vecinos citados por Nio…, el principal sospechoso del crimen es la propia pareja sentimental de la víctima.
En las dos primeras semanas de enero, el Observatorio de Género de la revista Alas Tensas (OGAT) y el Observatorio de Feminicidios de YoSíTeCreo en Cuba (YSTCC) confirmaron dos feminicidios. Desde 2019, ambas plataformas han verificado al menos 300 crímenes machistas en la Isla, pese a operar en un contexto marcado por la criminalización del activismo feminista, el acceso limitado a fuentes institucionales y la ausencia de una tipificación específica del feminicidio en la legislación cubana.
Mientras las autoridades utilizan expresiones como “asesinato por razones de género” o “violencia de género extrema”, los colectivos independientes insisten en la necesidad de nombrar el problema como feminicidio y exigen la creación de protocolos públicos de registro y una ley integral contra la violencia de género.
El Estado cubano no publica de forma sistemática estadísticas anuales con metodología detallada ni ofrece datos desagregados con enfoque interseccional accesibles a la ciudadanía. Esta opacidad institucional sigue siendo un obstáculo para dimensionar la verdadera magnitud del fenómeno.
El OGAT y YSTCC mantienen líneas de acompañamiento y un mecanismo de reporte y verificación de feminicidios y tentativas, sustentado en denuncias ciudadanas, cobertura de medios y trabajo en territorio. Su metodología —basada en verificación comunitaria y documentación pública— está disponible en sus canales institucionales.







