MIAMI, Estados Unidos. – El jefe de misión de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, sostuvo una reunión con el comandante en funciones del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), el teniente general Evan L. Pettus, para tratar “la situación en Cuba y el Caribe”, según informó la Embajada de Estados Unidos en Cuba en una publicación en Facebook.
Pettus asumió su cargo el 12 de diciembre pasado, tras el relevo del almirante Alvin Holsey.
La embajada no precisó otros detalles del intercambio, pero la reunión se conoce en medio de una agenda pública sostenida por Hammer en Estados Unidos en las últimas semanas, particularmente tras un encuentro con el secretario de Estado, el cubanoamericano Marco Rubio, en la Casa Blanca.
“Nuestro jefe de misión, Mike Hammer, se reunió hoy con el secretario de Estado, Marco Rubio, en su oficina en la Casa Blanca sobre la situación en Cuba y nuestro firme apoyo al cubano de a pie”, informó la Embajada de Estados Unidos en Cuba el pasado 9 de enero.
Más adelante, en el contexto de la asistencia humanitaria de Estados Unidos a las comunidades afectadas por el huracán Melissa en el oriente de Cuba, Hammer también se reunió con Spencer Chretien, coordinador de ayuda humanitaria de emergencia del Departamento de Estado, y con Jeremy Lewin, subsecretario de Estado para Asuntos de Asistencia Exterior, Humanitarios y de Libertad Religiosa.
El pasado 14 de enero, el jefe de misión de EE.UU. en La Habana también se reunió en Miami con Dariel Fernández, recaudador de impuestos del condado, con el objetivo de “respaldar al pueblo cubano” y “avanzar la lucha por la libertad, la democracia y los derechos humanos”, según relató el propio Fernández en su cuenta de X.
Hammer es el principal representante diplomático de Estados Unidos en La Habana. En mayo de 2025, anunció en Miami la intención de imponer más sanciones contra funcionarios cubanos, en línea con la política de endurecimiento hacia La Habana impulsada por la Administración Trump. Días después, el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) del régimen cubano emitió una “advertencia verbal” por lo que calificó como comportamiento inapropiado y violatorio de normas diplomáticas.








