MIAMI, Estados Unidos ― Mariela Castro Espín afirmó este viernes en La Habana que a su padre, el exgobernante Raúl Castro, “nadie lo va a secuestrar”, después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos anunciara una acusación penal contra el general de 94 años y otros cinco funcionarios o exfuncionarios del régimen por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
La declaración ocurrió durante la movilización oficial realizada en la Tribuna Antiimperialista José Martí, convocada en respaldo al dictador y encabezada por Miguel Díaz-Canel.
“[Estamos] preparados para el combate. A él nadie lo va a secuestrar. Eso se lo puedo asegurar. Ni a él ni a nadie”, declaró la directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) y diputada cubana, según EFE. Castro Espín sostuvo además que su familia estaba, “como todas las familias cubanas, esperando la orden de a dónde tenemos que ir, en cualquier circunstancia”.
La hija del exgobernante dijo que Raúl Castro, quien no asistió al acto, se encontraba “muy tranquilo” y observaba la situación “sonriendo”. También le atribuyó una frase de desafío ante una eventual captura: “A mí nadie me lleva vivo. A mí me cogen combatiendo”.
Nace el “Vengan por mi cobarde” en voz de Mariela Castro.
— Mag Jorge Castro🇨🇺 (@MagJorgeCastro) May 22, 2026
Dijo las palabras mágicas. pic.twitter.com/Bl2fTs3v3G
Castro Espín elevó el tono de sus declaraciones al presentar la reacción del régimen como una respuesta de preparación militar y cohesión interna. “Aquí estamos preparados para combatir al imperialismo”, dijo, y describió a Cuba como “un país pequeño, pobre, pero con experiencia de combate frente al imperialismo liderado por EE.UU.”. También afirmó: “Sabemos que mientras haya una revolución antiimperialista, habrá un enemigo gigantesco y despiadado”.
En fragmentos de video difundidos en redes sociales por cuentas de prensa y periodistas, Castro Espín también aparece celebrando el efecto movilizador de la cobertura oficialista: “Nos activa la adrenalina y nos pone en zafarrancho de combate. Aquí les estamos esperando”. “Dicen que venían hoy (…). Vengan, los estamos esperando”, agregó.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos desclasificó este 20 de mayo una acusación formal contra Raúl Castro Ruz, Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, por su presunta participación en el derribo, el 24 de febrero de 1996, de dos avionetas civiles no armadas operadas por Hermanos al Rescate sobre aguas internacionales.
La acusación incluye cargos de conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, dos cargos de destrucción de aeronaves y cuatro cargos de asesinato. De acuerdo con el Departamento de Justicia, aviones de combate cubanos, bajo una cadena de mando supervisada por Raúl Castro, dispararon misiles aire-aire contra dos Cessna civiles no armadas, identificadas con las matrículas N2456S y N5485S, y mataron a Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales. Tres de ellos eran ciudadanos estadounidenses.
Hermanos al Rescate se dedicaba a operaciones aéreas humanitarias en el estrecho de Florida, donde localizaba y auxiliaba a migrantes cubanos en peligro. La Habana, en cambio, calificó la acusación como una “provocación política” y sostuvo en una declaración publicada por Granma que Hermanos al Rescate era una “organización terrorista” radicada en Miami, cuyos aviones habían violado de forma reiterada el espacio aéreo cubano entre 1994 y 1996.
La movilización en La Habana fue convocada por la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y organizaciones oficialistas. En el acto participaron, además de Díaz-Canel, el presidente de la Asamblea Nacional, Esteban Lazo; el primer ministro, Manuel Marrero; el secretario de Organización del Partido Comunista (PCC), Roberto Morales Ojeda; y el exdirigente José Ramón Machado Ventura. También estuvieron presentes Alejandro Castro Espín y Raúl Guillermo Rodríguez Castro (El Cangrejo), hijo y nieto de Raúl Castro, respectivamente.
Durante la concentración, el presidente de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, Rolando López Meriño, dijo que “la imputación hacia Raúl carece de toda legitimidad y va en contra del derecho internacional”.
El exespía Gerardo Hernández Nordelo, coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), dijo en el acto que Raúl Castro había transmitido su agradecimiento “a todos los revolucionarios presentes y a todos los amigos de Cuba”. Hernández, uno de los cinco agentes cubanos condenados en Estados Unidos y posteriormente liberados, afirmó: “En Cuba hace tiempo no se baja la cabeza aunque los yanquis levanten su voz”.










