MIAMI, Estados Unidos ― El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó que el despliegue del portaaviones USS Nimitz en el Caribe tenga como objetivo intimidar al Gobierno cubano y aseguró que su Administración quiere “ayudar” a la Isla.
“No, para nada”, respondió Trump cuando un periodista le preguntó si había enviado el portaaviones para intimidar al Gobierno cubano. “Cuba es un país fallido. Todo el mundo lo sabe. No tienen electricidad. No tienen dinero. No tienen realmente nada. No tienen comida. Y vamos a ayudarlos porque el pueblo… porque, número uno, quiero ayudarlos”, dijo el mandatario.
Las declaraciones se produjeron después de que el Comando Sur de Estados Unidos anunciara la llegada al Caribe del grupo de ataque del USS Nimitz, integrado por el portaaviones USS Nimitz, el ala aérea embarcada Carrier Air Wing 17, el destructor USS Gridley y el buque logístico USNS Patuxent. El Comando Sur describió el despliegue como una muestra de “preparación y presencia”, “alcance y letalidad incomparables” y “ventaja estratégica”.
. @Southcom – ¡Bienvenidos al Caribe, Grupo de Ataque del Portaaviones Nimitz!
— Embajada de los Estados Unidos en Cuba (@USEmbCuba) May 21, 2026
El portaaviones USS Nimitz (CVN 68), el Ala Aérea Embarcada 17 (CVW-17), el USS Gridley (DDG 101) y el USNS Patuxent (T-AO 201) representan la máxima preparación y presencia, un alcance y letalidad… https://t.co/zrkbwvUl9H
Trump vinculó su posición sobre Cuba con la comunidad cubanoamericana, especialmente la asentada en Florida. “Tenemos a la población cubanoamericana, gran parte de ella viviendo en Miami y Florida. Es un gran grupo de personas, un grupo de personas increíble. Trabajadoras. Simplemente… son grandes estadounidenses”, afirmó.
El presidente sostuvo que muchos cubanoamericanos desean regresar a la Isla para contribuir a su recuperación. “Quieren volver a su país. Quieren ayudar a su país. Espero que se queden aquí, pero quieren volver. Quieren invertir en su país y ver si pueden sacarlo adelante”, dijo.
Trump añadió que otros mandatarios estadounidenses habían considerado durante décadas “hacer algo” respecto a Cuba y sugirió que su Gobierno podría concretarlo. “Otros presidentes han mirado esto durante 50, 60 años, hacer algo, y parece que yo seré quien lo haga. Así que estaríamos encantados de hacerlo. Queremos abrir [Cuba] a los cubanoamericanos para que puedan volver y ayudar”, declaró.
En su mensaje por el Día de la Independencia de Cuba, publicado este 20 de mayo, la Casa Blanca afirmó que Estados Unidos se solidarizaba “con el pueblo cubano y con los millones de cubanoamericanos” y dijo mirar “con confianza hacia una nueva edad de oro para la Isla y su pueblo”.
El mismo día, el Departamento de Justicia desclasificó una acusación contra Raúl Castro Ruz y otros cinco acusados por su presunto papel en el derribo, el 24 de febrero de 1996, de dos aeronaves civiles desarmadas de Hermanos al Rescate sobre aguas internacionales.
El Departamento de Justicia sostuvo que cazas militares cubanos, bajo una cadena de mando supervisada por Raúl Castro, dispararon misiles aire-aire contra dos avionetas Cessna civiles, lo que las destruyó “sin advertencia” fuera del territorio cubano. En el ataque murieron Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales, cuatro ciudadanos estadounidenses, tres de ellos también ciudadanos de EE.UU.
La ofensiva de Washington contra La Habana se había intensificado antes de la acusación. El 29 de enero, Trump declaró una emergencia nacional respecto al régimen cubano y estableció un sistema para imponer aranceles adicionales a países que vendan o suministren petróleo a la Isla, al considerar que las políticas y acciones del Gobierno cubano constituyen una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
En esa orden ejecutiva, la Casa Blanca acusó al régimen cubano de apoyar a países y actores hostiles a Estados Unidos, de permitir capacidades militares y de inteligencia extranjeras en la isla, de negar libertades fundamentales y de cometer violaciones de derechos humanos. La misma orden aseguró que Washington mantiene su compromiso de apoyar las aspiraciones del pueblo cubano a una sociedad “libre y democrática”.










