LIMA, Perú — El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel acusó este viernes a la actual administración de Estados Unidos de promover “mentiras” para justificar una agresión contra Cuba. “Nuestro pueblo y nuestras Fuerzas Armadas tienen una larga tradición de lucha en la Sierra Maestra, Girón y las misiones internacionalistas en África», advirtió.
Las palabras del dictador sucedieron a la movilización política del régimen cubano frente a la Embajada estadounidense en La Habana con motivo de la acusación formal contra Raúl Castro por el asesinato de Hermanos al Rescate.
En un mensaje publicado en su cuenta de Facebook, Díaz-Canel afirmó que considerar a Cuba como una amenaza para Estados Unidos “solo puede estar en la mente enferma de algunos funcionarios” de Washington, a quienes acusó de tener “secuestrada la política” hacia la Isla y de mentir “descaradamente al pueblo de esa nación y al mundo para justificar una nueva guerra irracional”.
“La Revolución cubana ha querido vivir en paz desde su triunfo, pero han sido las sucesivas administraciones estadounidenses las que amenazan ese derecho una y otra vez”, escribió el mandatario, quien aseguró que actualmente Washington actúa “a niveles extremos”, combinando “mentiras absurdas, con intimidación militar y privación al pueblo cubano de los más elementales recursos y servicios para su supervivencia cotidiana”.
Díaz-Canel también rechazó la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo y calificó esa acusación de “retórica vacía”, al sostener que Estados Unidos no ha presentado “una sola prueba” para justificar esa designación.
“Todo es parte de una acelerada construcción mediática para justificar una agresión militar a Cuba, sueño febril de un reducto de mafiosos de origen cubano”, añadió.
El gobernante insistió en que Cuba “ni amenaza, ni desafía, ni provoca a EE.UU. u otro país del mundo” y aseguró que la Isla “es una nación de paz”, aunque advirtió que el país se ampara en “el derecho a la legítima defensa” y reivindicó las presuntas capacidades de las Fuerzas Armadas cubanas.
“Aun así, seguimos apostando a que se imponga la cordura, el diálogo y la paz”, concluyó.
Las declaraciones fueron difundidas mientras el régimen movilizaba desde la madrugada a militares, funcionarios y trabajadores estatales hacia la Tribuna Antiimperialista José Martí, frente a la Embajada de Estados Unidos en el Malecón habanero, en una concentración convocada como respuesta política a los cargos criminales anunciados esta semana en territorio estadounidense contra Raúl Castro y otros cinco militares cubanos.
La protesta se desarrolló bajo fuerte presencia policial y de fuerzas de seguridad, apenas dos días después de que autoridades estadounidenses formalizaran acusaciones por conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses, destrucción de aeronaves y asesinato, relacionadas con el derribo en 1996 de dos avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate sobre aguas internacionales.
Desde temprano circularon imágenes y reportes sobre el despliegue de ómnibus estatales, transporte militar y operativos de movilización en distintos puntos de La Habana para garantizar asistencia al acto, realizado en medio de una severa crisis económica y energética en la isla, marcada por apagones, escasez de combustible y limitaciones en el transporte público.


