MADRID, España.- El dictador cubano Miguel Díaz-Canel utilizó la red social X este 31 de diciembre para despedir el año 2025 y dar la bienvenida a 2026 con un mensaje de tono triunfalista, en el que habló de “imposibles vencidos” y llamó a la unidad en torno al legado de Fidel Castro Ruz, en un contexto marcado por una crisis profunda y represión que afecta a millones de cubanos.
En dos tuits consecutivos, Díaz-Canel escribió: «Celebremos las vidas salvadas y los imposibles vencidos en 2025. Recibamos 2026 conscientes de que trabajando y unidos, CRECEREMOS».
El mensaje contrasta con la realidad que ha vivido el país durante el año que concluye. En 2025, amplios sectores de la población han enfrentado escasez severa de alimentos, dietas mínimas y desbalanceadas, así como casos documentados de desnutrición, especialmente entre niños, personas mayores y enfermos crónicos. La inflación y los salarios sin poder adquisitivo han empujado a miles de familias a una situación de subsistencia extrema.
En un segundo tuit, en palabras que indignan al pueblo cubano, el mandatario afirmó que el «Año nuevo en Cuba es sinónimo de triunfo». Y agregó, «renovemos la tradición este 2026, Año del Centenario de Fidel. Porque un pueblo noble, que resiste y crea, lo merece. ¡Venceremos! Un abrazo».
El llamado a celebrar «triunfos» llega tras un año marcado por el colapso de servicios básicos, con apagones prolongados en todo el país y una crisis habitacional agravada. Durante 2025 se produjeron derrumbes de edificios, especialmente en zonas urbanas como La Habana, que provocaron la muerte de varias personas y dejaron a otras tantas sin vivienda, en un contexto de deterioro estructural sostenido y falta de soluciones estatales.
La publicación fue acompañada por un video institucional en el que Díaz-Canel insistió en el discurso ideológico del régimen y vinculó el futuro inmediato del país con el llamado «espíritu fidelista». En el audiovisual, el gobernante declaró: «De cada tarea que emprendamos en el 2026, desde las más complejas transformaciones económicas hasta el más sencillo gesto de solidaridad, lleva impregnado el espíritu fidelista de lucha, su profundo amor por el pueblo y su inclaudicable compromiso con la justicia social».
Estas afirmaciones se producen mientras el sistema de salud pública atraviesa una de sus peores crisis, con escasez crítica de medicamentos, insumos y tratamientos básicos. A lo largo del año se han reportado muertes por enfermedades tratables, ante la imposibilidad de acceder a fármacos esenciales incluso en hospitales.
En el mismo video, Díaz-Canel añadió: «Este es el pueblo de Fidel y Raúl, vencedores de imposibles. Que el 2026, año del centenario del comandante en jefe Fidel Castro Ruz, nos encuentre peleando y más unidos que nunca».
El mensaje omite la situación de más de mil personas encarceladas por motivos políticos, de acuerdo con organizaciones independientes de derechos humanos, así como las denuncias por muertes de personas privadas de libertad, relacionadas con negligencia médica y condiciones inhumanas de reclusión. También durante 2025 se reportaron fallecimientos de jóvenes en el Servicio Militar Activo, en casos que generaron cuestionamientos públicos por la falta de información oficial y transparencia.
El video concluye con consignas históricas del régimen: «¡Viva Cuba Libre!», «¡Viva la revolución!», «¡Vivan Fidel y Raúl!», «¡Socialismo o muerte! ¡Patria o muerte, venceremos!».
Mientras el discurso oficial insiste en la épica revolucionaria y en la celebración ideológica del poder, la realidad de Cuba en 2025 ha estado marcada por hambre, precariedad, represión y un éxodo migratorio sostenido, que continúa vaciando el país y separando a miles de familias. La publicación de fin de año de Díaz-Canel vuelve a evidenciar la brecha entre el relato, de burla, del régimen y la vida cotidiana de la población cubana.








