MIAMI, Estados Unidos ― El activista y comunicador independiente Guillermo del Sol Pérez cumplió este lunes 40 días en huelga de hambre en Santa Clara para exigir la liberación de 18 presos políticos, mientras el opositor Roilán Álvarez Rensoler llegó a 11 días de otra protesta similar pero bajo custodia del Estado, denunció Rosa María Payá en un video publicado en Instagram.
“Es una cifra que comienza a ser incompatible con la vida”, advirtió Payá sobre la duración de la protesta de Del Sol. La opositora señaló que el activista tiene 60 años, ha realizado otras huelgas de hambre y ha sufrido anteriormente los efectos de la represión sobre su salud.
Un día antes, cuando cumplía 39 jornadas sin ingerir alimentos, Del Sol había informado directamente a Martí Noticias sobre el deterioro de su salud. “Estoy mal. Es una crisis hipertensiva que me está llevando a tocar fondo”, declaró en un audio enviado al medio. También relató que una doctora había detectado signos de deshidratación, pese a que continuaba tomando agua, y le había advertido que las reservas de su organismo estaban prácticamente agotadas.
Del Sol explicó que la huelga no tiene como propósito obtener un beneficio personal, sino reclamar la excarcelación de personas que él y otros activistas consideran privadas de libertad por razones políticas y en condiciones particularmente preocupantes. “No estoy pidiendo nada del otro mundo. Lo que estoy pidiendo es que se piense humanamente en estos seres humanos”, afirmó.
Payá sostuvo, por su parte, que Del Sol inició la protesta después de un aumento del hostigamiento de la Seguridad del Estado y afirmó que agentes del régimen llegaron a quitarle una bicicleta que utilizaba para ayudar a opositores y familiares de presos políticos.
Entre los prisioneros cuya liberación reclama Del Sol figuran Mayelín Rodríguez Prado, Donaida Pérez Paseiro, Saylí Navarro Álvarez, Lizandra Góngora Espinoza, María Cristina Garrido Rodríguez, Miguel Díaz Bauzá, Loreto Hernández García, Félix Navarro Rodríguez, José Gabriel Barrenechea Chávez y los hermanos Jorge y Nadir Martín Perdomo, según la relación parcial que el propio activista ofreció a Martí Noticias. Payá mencionó además a Leonel Tristá entre los integrantes del grupo.
“Hasta el día de hoy la respuesta del régimen ha sido nula”, afirmó la opositora cubana, quien responsabilizó por la vida y la integridad física de Del Sol al gobernante Miguel Díaz-Canel y al ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas.
Sobre Roilán Álvarez Rensoler, Payá afirmó que el activista de 41 años, integrante de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) y promotor de Cuba Decide, cumplía este lunes 11 días en huelga de hambre dentro de una prisión de Holguín. El Centro de Información Legal Cubalex informó el 23 de julio que la nueva protesta comenzó después de que el opositor fuera presuntamente agredido por autoridades penitenciarias por negarse a usar el uniforme reglamentario y trasladado posteriormente a una celda de castigo.
Según la denuncia de una hermana de Álvarez Rensoler recogida por Cubalex, el preso recibió golpes con garrotes en los brazos y la cabeza y fue víctima de un intento de estrangulamiento que le habría lesionado la garganta y afectado la voz. La organización también reportó que el abogado defensor acudió al penal para comprobar su estado, pero las autoridades le negaron la entrada.
Cubalex señaló además, basándose en el testimonio familiar, que funcionarios penitenciarios amenazaron con desaparecer al activista, someterlo a violencia sexual y tomar represalias contra sus parientes. La organización exigió terminar el aislamiento, permitir el acceso de su abogado, garantizarle atención médica independiente y cesar el hostigamiento contra la familia y el equipo legal.
Álvarez Rensoler permanece en prisión provisional desde finales de enero. Las autoridades cubanas le imputan el delito de propaganda contra el orden constitucional por supuestamente realizar pintadas antigubernamentales en Holguín y dañar una valla con la imagen de Fidel Castro en Birán.
La CIDH otorgó medidas cautelares a Álvarez Rensoler el 24 de marzo, después de considerar que sus derechos a la vida, la integridad personal y la salud se encontraban en riesgo de daño irreparable. La Comisión señaló que, según la solicitud recibida, el activista había realizado una huelga de hambre de más de 50 días tras su detención y había sufrido un evento cardíaco que requirió maniobras de reanimación.
La resolución también recogió denuncias de insuficiencia renal, daños orgánicos, incomunicación, restricciones al trabajo del abogado y presiones para que Álvarez Rensoler abandonara Cuba como condición para su liberación.
La CIDH aclaró que esas informaciones procedían de la parte solicitante, pero concluyó, bajo el estándar preliminar aplicable a las medidas cautelares, que el riesgo grave estaba suficientemente acreditado. El Estado cubano no respondió a la solicitud de información enviada por la Comisión.
La CIDH pidió a las autoridades cubanas proteger la vida, la integridad y la salud de Álvarez Rensoler; garantizar condiciones de detención compatibles con los estándares internacionales; practicarle una evaluación médica integral; proporcionarle tratamiento oportuno y especializado; e investigar los hechos que originaron las medidas cautelares.










