MADRID, España.- El primer ministro cubano, Manuel Marrero Cruz, salió este viernes en defensa del equipo encargado de los contactos con Estados Unidos, en medio de la controversia por el papel de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, como interlocutor del régimen cubano.
En un hilo publicado en X, Marrero confirmó que se han sostenido conversaciones con representantes del Gobierno estadounidense. “Como ha expresado el presidente Díaz-Canel, en correspondencia con la consistente política de la Revolución se han sostenido conversaciones con representantes del gobierno de EEUU, orientadas a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales”, escribió.
El primer ministro no mencionó directamente al nieto de Raúl Castro, pero respaldó al grupo designado para esa tarea y aseguró que cuenta con el aval de la máxima cúpula del poder en la Isla.
“Nunca ha sido ni es práctica del liderazgo de la Revolución responder a las campañas especulativas sobre estos asuntos, que se desarrollan como parte de un proceso muy sensible”, agregó Marrero.
Asimismo, afirmó que “el equipo de trabajo conformado para esta responsabilidad estratégica cuenta con la confianza, el apoyo y el mandato del General de Ejército y del Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Díaz-Canel”.
Con esa declaración, Marrero elevó el respaldo oficial a las gestiones que el régimen describe como un asunto estratégico, después de varios días de debate por la exposición pública de “El Cangrejo” y por las críticas que generó incluso entre voces cercanas al oficialismo.
Marrero también recurrió a un lenguaje similar al empleado previamente por otros funcionarios del aparato ideológico del Partido Comunista. Según dijo, los “asesinatos de reputación”, las “manipulaciones” y los “llamados a la desunión y la fractura” responden a “un plan bien diseñado para generar incertidumbre y desconfianza”.
“Cada paso, en este momento histórico determinante, es en defensa de la Revolución y de nuestra soberanía”, agregó.
Aunque el primer ministro evitó identificar a los integrantes del equipo negociador, su pronunciamiento ocurre después de que Elier Ramírez Cañedo, funcionario del Departamento Ideológico del Comité Central del PCC, defendiera públicamente a Raúl Guillermo Rodríguez Castro y lo presentara como “interlocutor del lado cubano, por decisión de la máxima dirección del país”.
Esa publicación de Ramírez Cañedo fue respaldada además por Abel Prieto, expresidente de Casa de las Américas y exministro de Cultura, quien agradeció el texto y llamó a “preservar la unidad” frente a lo que calificó como “trampas” de los enemigos del régimen.
La polémica comenzó tras una entrevista concedida por Rodríguez Castro a USA Today, en la que se mostró dispuesto a negociar con cualquier representante designado por Washington, incluso con Donald Trump, si se diera la oportunidad. En esa conversación, el nieto de Raúl Castro tampoco descartó asumir cargos políticos si “la Revolución” se lo pidiera.
Sus declaraciones provocaron malestar entre figuras afines al oficialismo. El músico Israel Rojas, integrante del dúo Buena Fe, escribió que “nadie antes se había atrevido a tanto”, mientras María del Carmen Hernández Carús, madre de la jefa de Comunicación de Miguel Díaz-Canel, cuestionó que Rodríguez Castro asumiera “un rol que no le corresponde” y llegó a afirmar que “alguien tiene que pararlo ya”.
El mensaje de Marrero busca cerrar filas en torno al equipo designado para esos contactos y dejar claro que las gestiones cuentan con el respaldo de Raúl Castro y Díaz-Canel. Aunque no nombró a “El Cangrejo”, su intervención se suma a la defensa oficial del papel que estaría desempeñando el nieto del general dentro de las conversaciones con Washington.









