MADRID, España.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, endureció este lunes su discurso hacia el régimen cubano durante una entrevista con Fox News, al asegurar que, mientras Donald Trump permanezca en la Casa Blanca, las autoridades de la Isla no podrán seguir obteniendo beneficios “a costa del pueblo cubano”.
“Esperamos que Cuba elija un camino diferente”, declaró Rubio al referirse a la política de la administración Trump hacia La Habana.
El jefe de la diplomacia estadounidense dirigió parte de su mensaje a quienes integran las estructuras de poder en Cuba y controlan los aparatos coercitivos del Estado.
“Esperamos que entre las personas que hoy controlan las armas y el régimen represivo, haya algunas que abran sus ojos a la realidad de lo que enfrentan”, afirmó.
Y se refirió a quienes «siguen allí coreando consignas revolucionarias», que «siguen creyendo que pueden esperar a que termine este mandato sin introducir cambios ni hacer nada». Esas personas «se equivocan y aprenderán la lección por las malas si no corrigen su actitud», agregó.
Rubio lanzó también una advertencia directa a las autoridades cubanas sobre el manejo de los recursos del país: “Lo que ya no van a hacer, a lo largo de que Donald Trump sea presidente, es que ya no van a poder robar dinero y hacer dinero a costa del pueblo cubano”.
El secretario de Estado vinculó además la política de Washington hacia Cuba con la seguridad nacional de Estados Unidos. “Lo que nunca vamos a permitir, bajo cualquier circunstancia, a lo largo de que el presidente Trump sea presidente, es que nunca vamos a permitir que Cuba se convierta en una base de operación contra los intereses americanos o posea una amenaza para nuestra seguridad nacional”, dijo en ese sentido.
Las declaraciones de Rubio combinan un mensaje de presión sobre la dirigencia cubana con un llamado a que sectores dentro del propio aparato de poder reconsideren el rumbo actual del país.
El secretario de Estado ha colocado la situación de Cuba dentro de las prioridades de seguridad y política exterior de la administración Trump, con un discurso que insiste tanto en limitar la capacidad del régimen para obtener recursos como en impedir que la Isla sea utilizada contra los intereses estadounidenses.
En intervenciones recientes, el secretario de Estado ha dado por fracasada la Revolución Cubana y ha sostenido que cualquier salida para la Isla debe conducir a una apertura política y económica que sea irreversible.
Al mismo tiempo, ha reiterado que Trump mantiene su compromiso con una Cuba “gobernada por su pueblo” y ha denunciado el control que la cúpula militar ejerce sobre sectores clave de la economía.
Rubio también ha afirmado que dentro de las propias estructuras del poder cubano existen personas con las que Washington podría trabajar si están dispuestas a impulsar cambios, aunque ha excluido de esa posibilidad a figuras a las que atribuye responsabilidad directa en la represión.









