MADRID, España.- La Administración de Donald Trump sopesa imponer nuevas restricciones de viaje a funcionarios cubanos que acudan a Naciones Unidas, una medida que podría dificultar o incluso impedir la participación de algunos representantes de La Habana en la votación anual de octubre sobre el embargo estadounidense, informó The Associated Press (AP).
El Departamento de Estado estudia aplicar “controles estrictos” a los funcionarios que tienen previsto regresar a Nueva York el próximo mes, según funcionarios estadounidenses y un documento interno obtenido por la agencia.
La medida está siendo valorada pese a que Washington autorizó esta semana la entrada de una numerosa delegación cubana para participar en el segmento de alto nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas.
Los funcionarios del régimen ya están sujetos a fuertes limitaciones de movimiento en Estados Unidos. En Nueva York, sus desplazamientos están restringidos a un radio de 25 millas —unos 40 kilómetros— alrededor de la sede de la ONU en Manhattan.
El canciller cubano Bruno Rodríguez y otros representantes de La Habana tienen previsto regresar a la ciudad en octubre para la votación anual de la Asamblea General sobre la resolución impulsada por Cuba contra el embargo estadounidense.
AP señala que unas nuevas restricciones podrían hacer más difícil o incluso imposible la asistencia de determinados funcionarios cubanos a esa sesión.
La resolución se somete a votación desde hace más de tres décadas y, aunque no tiene carácter vinculante, suele recibir un amplio respaldo entre los Estados miembros. En la votación del año pasado, países como Argentina, Ucrania y Hungría rechazaron la resolución cubana. Bruno Rodríguez acusó entonces a Washington de ejercer presión sobre otros gobiernos para modificar su voto. El Departamento de Estado respondió que “el régimen cubano no merece el respaldo de los aliados democráticos de Estados Unidos”.
La posibilidad de imponer nuevas restricciones se conoce mientras el canciller cubano, Bruno Rodríguez, participa en la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
En una entrevista con AP, Rodríguez habló de una “falta de progreso” en los contactos entre La Habana y Washington y dijo que actualmente no hay reuniones programadas con funcionarios estadounidenses.
Aseguró que contactos anteriores habían sido “respetuosos”, pero calificó de “extremadamente agresivas” las decisiones y declaraciones posteriores de la administración Trump.
Rodríguez también acusó a Washington de haber impuesto un “cerco petrolero total” sobre la Isla y afirmó que las medidas estadounidenses equivalen a un bloqueo naval.
Sus declaraciones coinciden con las realizadas por el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío, quien aseguró que los contactos bilaterales continúan “sin avances”, aunque reconoció que ambos gobiernos han mantenido comunicaciones directas y reuniones presenciales en los últimos meses.
Rubio: “La Revolución Cubana ha fracasado”
Las declaraciones de los diplomáticos cubanos se producen después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmara el miércoles en Nueva York que “la Revolución Cubana ha fracasado” y anunciara que Washington volvería a involucrarse en el expediente cubano.
“Ha fracasado durante 60 y tantos años. Es un fracaso ahora”, declaró Rubio, quien sostuvo que los dirigentes de la Isla tienen la oportunidad de encaminar al país hacia cambios que incluyan “libertad política y económica”.
El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que Washington está dispuesto a considerar medidas que impulsen ese proceso, aunque precisó que la preferencia de Estados Unidos es que los cambios se produzcan por vías políticas y negociadas, sin recurrir al uso de la fuerza.
Por su parte, el presidente Donald Trump, durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU, calificó a Cuba de “Estado fallido” y afirmó que busca “un cambio fundamental” en la situación de la Isla.









