septiembre 24, 2026

Las quejas que Díaz-Canel dejó en el aire en el estreno de ‘Criterio Compartido’

La Presidencia asegura que el gobernante “respondió a cada planteamiento”, pero una jubilada de 88 años que cobra 2.000 pesos y un oyente que denunció el precio del aceite se quedaron sin respuesta.
La propagandista Bárbara Betancourt y el gobernante Miguel Díaz-Canel en el estreno de 'Criterio Compartido'
La propagandista Bárbara Betancourt y el gobernante Miguel Díaz-Canel en el estreno de 'Criterio Compartido' (Foto: Presidencia Cuba)

MIAMI, Estados Unidos ― Miguel Díaz-Canel no respondió este miércoles, en la primera emisión de su programa en Radio Rebelde, a la llamada de una jubilada de 88 años que dijo cobrar 2.000 pesos de pensión, ni a la de un vecino de Contramaestre que se quejó de la inflación y del precio del aceite, a pesar de que la reseña publicada por la Presidencia de la República asegura que el gobernante “respondió a cada planteamiento”. Así consta en el audio del programa que la propia Presidencia publicó junto a ese texto.

Las dos llamadas formaban parte de un bloque de cinco que la emisora puso al aire en la segunda mitad de Criterio Compartido. Al terminar la ronda, Díaz-Canel contestó a tres. A Natalia Caridad Quintana López, de Arroyo Naranjo, le prometió que se le daría respuesta sobre un terreno que su comunidad reclama desde hace más de 10 años. A la oyente de Cienfuegos que pidió más control sobre las orientaciones que bajan de La Habana le dio la razón. Y a Manuel Alejandro Rodríguez, de Nuevo Vedado, que preguntó si llegaría combustible de países amigos, le explicó que “no llega combustible de ningún lugar del mundo”. La conductora, Bárbara Betancourt, pasó entonces a preguntarle por la participación popular en el diseño de las medidas, y el programa ya no volvió sobre las otras dos llamadas.

Juana Pérez, vecina de La Habana, había llamado para pedir que se atendiera la situación de los ancianos. “Tengo 88 años, gano 2.000 pesos porque soy pensionada. Entonces, con ese dinero yo no puedo ir a ninguna parte”, dijo. La reseña oficial reproduce esas palabras, pero corta la cita con unos puntos suspensivos justo antes de dos frases que se escuchan en el audio: “Por lo menos cuando daban los alimentos por la canasta básica, uno iba sobreviviendo. Pero en estos momentos la situación económica de las personas mayores es muy difícil”. El texto de la Presidencia también omite que la anciana empezó su llamada pidiendo que las ventas que se planean en los barrios tengan “precios accesibles a las personas mayores”.

La canasta que la jubilada echa de menos es una de las piezas que el Gobierno se propone desmontar. La medida 157 del paquete de 176 transformaciones económicas y sociales, cuya relación publicó la Presidencia en junio, plantea “transitar de la canasta familiar normada, a las ventas controladas sin subsidios en la red de comercio”.

La segunda llamada que quedó sin respuesta fue la de Pedro Rodríguez Martínez, de Contramaestre, en Santiago de Cuba. “¿Qué tiempo hay que esperar [para] que esa inflación siga acabando con nosotros? Terrible, aquí el aceite está a 3.600, a veces a 4.000, a 5.000 y nadie controla el precio aquí”, dijo. Al principio del programa, cuando le preguntaron por las opiniones de un sondeo callejero, Díaz-Canel sí se había referido a los precios, en términos que no recoge la reseña oficial. “Este es el famoso tema de los precios. Miren, nos hemos desgastado muchas veces tratando de aplicar medidas de control de precios. El tema de los precios se resuelve produciendo más, creando más riqueza y teniendo más ofertas para la población”, dijo.

En ese mismo tramo, el gobernante respondió a otra jubilada del sondeo, que dijo cobrar 3.181 pesos y no saber qué hacer con ellos “porque con eso no se puede vivir”. “Hay una protección como a la jubilada que llamó y ese es un sector que más nos preocupa”, afirmó, y añadió que las transformaciones prevén “subsidios diferenciados”, “tratamientos diferenciados” y “un fondo para el desarrollo social”. Tampoco esa respuesta aparece en el texto de la Presidencia. Más adelante, entre los avances que enumeró, mencionó que una persona mayor de 65 años ya puede jubilarse y volver a ser contratada, y que actores estatales y privados han empezado a llevar la chequera a domicilio a los pensionados tras los problemas con el efectivo.

Con la tasa del mercado informal de 720 pesos por dólar que publicó este miércoles elTOQUE, la pensión de Juana Pérez equivale a unos 2,78 dólares mensuales y la de la jubilada del sondeo, a unos 4,42 dólares. El salario mínimo, que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social elevó en julio de 2.100 a 3.210 pesos, ronda los 4,46 dólares. Díaz-Canel admitió en el programa que ese aumento “no es el que necesitamos” y que “ha llegado al 51% de los trabajadores cubanos”.

La reseña también dejó fuera otras voces críticas del sondeo que abrió la emisión. No recoge al entrevistado que dijo no recibir “ningún beneficio” de las medidas hasta el momento, ni la advertencia de otro para que las transformaciones no se queden “como otras medidas que se han tomado en otras etapas que se quedaron ahí y no se hizo nada”. De un tercero, que acusó a los actores privados de especular, acaparar, evadir impuestos y subir los precios “sin justificación ninguna”, solo reproduce la frase final sobre el riesgo de caer en “el capitalismo más despiadado y cruel”.

No todas las llamadas salieron al aire. Betancourt advirtió antes de la segunda ronda que “obviamente no se pueden poner todas” y que “quizás no haya oportunidad ahora mismo de responderlas todas”. Al despedirse, Díaz-Canel aseguró que las llamadas no emitidas “fueron transcritas, organizadas y entregadas para su atención y seguimiento”. El programa volverá a emitirse dentro de dos semanas, y sus conductores dijeron que usarán las llamadas recibidas como banco de temas para las próximas ediciones.

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