MADRID, España.- Cuba recibió apenas 450.353 visitantes internacionales entre enero y agosto de 2026, una cifra que representa solo el 35,6 % de la registrada en igual período del año anterior, de acuerdo con datos divulgados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
La caída interanual fue del 64,4 %, lo que equivale a 813.979 visitantes menos que en los primeros ocho meses de 2025.
La ONEI informó además que en ese período llegaron al país 888.756 viajeros, el 49,5 % de los contabilizados un año antes. En términos absolutos, fueron 906.967 viajeros menos.
La diferencia entre ambas cifras responde a la metodología del organismo. La categoría de “viajero” incluye a toda persona que se desplaza entre dos o más países, mientras que la de “visitante internacional” se refiere a quienes permanecen por un período no superior a un año en un país distinto al de su residencia habitual y no realizan allí una actividad remunerada.
Entre los mercados con mayores retrocesos figura Canadá, tradicionalmente el principal emisor de turistas hacia Cuba. Entre enero y agosto llegaron 128.400 canadienses, 397.839 menos que en igual etapa de 2025. La reducción equivale a cerca del 75,6 %.
La comunidad cubana residente en el exterior aportó 103.481 visitantes, 57.270 menos que un año antes, mientras que desde Estados Unidos llegaron 41.971, una disminución de 42.049 personas.
También se contrajo con fuerza el mercado ruso. La Isla recibió 21.563 visitantes procedentes de Rusia, 59.090 menos que en 2025. México aportó 22.246 visitantes y Argentina 15.144.
El deterioro continuó en agosto, cuando Cuba recibió apenas 30.490 visitantes internacionales. En julio habían llegado 32.272 y en junio 28.100, según cifras oficiales divulgadas en los últimos meses.
El retroceso mantiene al turismo cubano lejos de los niveles anteriores a la pandemia. En 2018 la Isla recibió alrededor de 4,6 millones de visitantes y en 2019 unos 4,2 millones.
La caída se produce en medio de una prolongada crisis económica y energética, problemas en la conectividad aérea y nuevas sanciones estadounidenses, factores que han agravado las dificultades de un sector clave para la entrada de divisas al régimen.









