LIMA, Perú — La historia de un ganadero de la provincia de Granma ha reavivado el debate sobre el alcance de las recientes medidas económicas anunciadas por el régimen cubano para revitalizar la agricultura, después de que fuera sancionado con una multa de 200.000 pesos por mantener su ganado en terrenos sin explotar.
Andrés Manuel Sosa Ramírez, productor del municipio de Yara, aseguró que la penalización contradice las promesas oficiales de flexibilizar las condiciones para quienes trabajan el campo y puso en duda que las reformas anunciadas por el Gobierno tengan un impacto real sobre los campesinos.
«En varias de esas medidas devalúan la multa que me pusieron a mí, pero no me la quitaron. Me la dejaron, tengo que pagarla», afirmó en un video difundido en redes sociales. «Por eso quiero proponerle al Estado venderle dos de mis mejores vacas, a 100.000 pesos cada una. Están dando 10 litros de leche. Si no me quitaron la multa… ¿Serán reales las nuevas medidas estas?», preguntó.
El testimonio del ganadero, que cuenta con millones de reproducciones en Facebook, convirtió su caso en uno de los ejemplos más comentados sobre las dificultades que enfrentan los productores privados en medio de la crisis agrícola que atraviesa Cuba.
Sosa Ramírez explicó que la sanción le fue impuesta por permitir que su ganado pastara en tierras consideradas ociosas, una práctica que, según sostuvo, no ocasionó perjuicio alguno.
«Me pusieron 200.000 pesos de multa porque el ganado mío está creciendo en tierras ociosas. ¿Es malo o es bueno? No tengo ningún otro delito», declaró el productor, quien afirmó llevar más de 30 años dedicado a la ganadería.
La multa tampoco fue el primer conflicto del campesino con las autoridades. Semanas antes, el Centro Nacional de Control Pecuario (CENCOP) le había impuesto otra sanción, esta vez de 60.000 pesos, por una presunta irregularidad relacionada con la edad registrada de algunos de sus animales.
«Sesenta mil pesos me pusieron por una diferencia de edad», recordó. Según denunció, funcionarios de la Delegación de la Agricultura también pretenden retirarle parte del ganado.
El caso cobró notoriedad pocos días antes de que la dictadura castrista anunciara un paquete de 176 medidas económicas destinada, entre otras cosas, a “impulsar la producción nacional”. Entre las iniciativas incluidas en el denominado Eje 7 sobre agricultura figuran la entrega de tierras en usufructo por tiempo indefinido, la flexibilización en la formación de precios, la posibilidad de que cooperativas exporten e importen de forma directa y la creación de un Banco de Fomento Agrícola.
Sin embargo, las declaraciones del productor alimentaron el escepticismo sobre la aplicación práctica de esas disposiciones. Mientras las autoridades defienden las reformas como un intento de aumentar la producción de alimentos, agricultores, analistas y organizaciones independientes sostienen que persisten trabas administrativas, controles estatales y un marco legal que continúa limitando la actividad del sector privado.
El paquete de medidas también ha recibido críticas desde el exterior. El Departamento de Estado de Estados Unidos restó importancia el pasado viernes al paquete de transformaciones económicas anunciado por el régimen cubano y lo calificó como una serie de medidas insuficientes destinadas a proyectar una imagen de cambio sin alterar el control político del sistema.
Según declaraciones ofrecidas a la agencia AFP por un portavoz del Departamento de Estado, las reformas constituyen “señales de humo superficiales” que llegan tarde y no responden a los problemas estructurales de la economía cubana.










