LIMA, Perú — La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, adelantó este lunes que su Gobierno espera que se restablezcan próximamente las exportaciones de combustible hacia Cuba mediante un esquema comercial operado por empresas privadas autorizadas, en medio de la prolongada crisis energética que atraviesa la Isla.
La mandataria hizo referencia al tema durante su habitual conferencia matutina, donde aclaró que las operaciones aún no se han reanudado, aunque aseguró que existen gestiones en marcha para concretarlas.
“Se está trabajando desde hace ya un tiempo en ello y esperamos que se pueda reanudar pronto de manera comercial. No es un tema humanitario, sino de manera comercial”, afirmó.
Sheinbaum explicó que el eventual suministro no estaría a cargo directo del Estado mexicano, sino de compañías privadas con las licencias correspondientes.
“No es que se haya reiniciado, pero el mecanismo sería a través de empresas particulares que tienen el permiso para llevar el combustible a Cuba”, precisó.
Las declaraciones de la presidenta se producen en un contexto especialmente delicado para el sistema energético cubano. La Isla genera apenas una parte del combustible que necesita y depende de las importaciones para alimentar una red eléctrica que sufre frecuentes averías y déficits de generación, responsables de prolongados apagones en todo el país.
México se convirtió en los últimos años en uno de los principales abastecedores de crudo y derivados para el régimen cubano. Sin embargo, los despachos realizados por Petróleos Mexicanos (Pemex) se interrumpieron tras el envío efectuado en enero, el más reciente del que se tiene constancia.
Aunque diferenció las futuras operaciones comerciales de la cooperación oficial, Sheinbaum subrayó que la asistencia humanitaria mexicana a la Isla continúa vigente.
“El apoyo humanitario sigue”, sostuvo la mandataria al referirse a los cargamentos de alimentos y otros productos enviados recientemente por su país.
La posible reactivación de las exportaciones ocurre cuando Cuba enfrenta una de las peores crisis energéticas de las últimas décadas. La falta de combustible y el deterioro de las centrales termoeléctricas han provocado apagones de más de 20 horas diarias en varias provincias, afectando tanto a la actividad económica como a la vida cotidiana de millones de cubanos.










