LIMA, Perú — La Corte Suprema de Estados Unidos abrió este martes la puerta para que ExxonMobil continúe en los tribunales su litigio contra varias empresas estatales cubanas por activos nacionalizados tras la llegada al poder de Fidel Castro, informó Telemundo 51.
El fallo, aprobado por seis magistrados frente a tres, revocó una decisión previa que había protegido a las entidades cubanas bajo el principio de inmunidad soberana y devolvió el caso a una instancia inferior para que determine la eventual responsabilidad de las compañías demandadas y los daños correspondientes.
La controversia gira en torno a instalaciones que pertenecieron a Standard Oil, antecesora de ExxonMobil, incluyendo una refinería, terminales y más de un centenar de estaciones de servicio nacionalizadas en 1960 por el Gobierno de Fidel Castro sin compensación económica.
La petrolera estadounidense sostiene que empresas vinculadas al régimen cubano, entre ellas CIMEX, han continuado explotando y obteniendo beneficios de esos bienes durante décadas, por lo que reclama una indemnización por pérdidas que en su momento fueron valoradas en decenas de millones de dólares.
El litigio se ampara en el Título III de la Ley Helms-Burton, promulgada en 1996, que autoriza a ciudadanos y compañías estadounidenses a demandar a quienes se beneficien de propiedades confiscadas por las autoridades cubanas.
Uno de los puntos centrales del proceso era determinar si esa legislación eliminaba las protecciones jurídicas de las que normalmente disfrutan los gobiernos extranjeros y sus empresas en los tribunales estadounidenses. La mayoría de los jueces concluyó que las entidades estatales cubanas no están automáticamente protegidas frente a este tipo de reclamaciones.
La decisión representa el segundo pronunciamiento favorable en los últimos meses para antiguos propietarios estadounidenses de bienes nacionalizados en Cuba y podría fortalecer las herramientas de presión de Washington sobre La Habana, en un contexto de endurecimiento de las sanciones y restricciones económicas.
Aunque el fallo no pone fin al litigio, especialistas consideran que podría tener repercusiones más allá del caso de ExxonMobil, al facilitar nuevas acciones judiciales contra compañías y entidades relacionadas con el Estado cubano.
La Ley de Libertad y Solidaridad Democrática para Cuba, conocida como Helms-Burton, constituye uno de los pilares de la política estadounidense hacia la Isla y establece las condiciones para un eventual levantamiento del embargo, además de ofrecer mecanismos legales para reclamar compensaciones por las propiedades confiscadas tras la Revolución castrista de 1959.










