MADRID, España.- Un cargamento de ayuda humanitaria financiado por el Gobierno de Estados Unidos llegó este 1 de octubre al Aeropuerto Internacional Ignacio Agramonte, en Camagüey, destinado a familias vulnerables de Lugareño y Nuevitas.
Según informó Cáritas Cuba a través de sus redes sociales, en esta primera entrega fueron descargados 700 módulos: 300 serán distribuidos entre familias de la comunidad de Lugareño y otros 400 entre residentes de Nuevitas.
La ayuda fue recibida por monseñor Wilfredo Pino Estévez, arzobispo de la Arquidiócesis de Camagüey, y María Rosa Rodríguez Aguilar, directora de Cáritas Camagüey.
La organización católica indicó que los módulos serán entregados durante los próximos días por voluntarios de ambas localidades, previamente capacitados para realizar una distribución “organizada, transparente y eficaz”. Aseguró además que ya fueron identificadas las familias consideradas más vulnerables.
Según la misma fuente, la recepción y descarga del cargamento se desarrolló con el apoyo de las autoridades del aeropuerto camagüeyano.
El envío forma parte de un programa de asistencia financiado por Washington para Cuba. Cáritas Cuba precisó que canaliza 60 millones de dólares de un total de 100 millones asignados por el Gobierno estadounidense para ayuda humanitaria destinada a la Isla.
La entrega en Camagüey se suma a otras distribuciones realizadas en los últimos meses en distintos territorios cubanos. En septiembre, Cáritas entregó en Lajas, Cienfuegos, cientos de paquetes de alimentos y productos de higiene a personas en situación de vulnerabilidad, dentro del mismo programa de asistencia.
En esas operaciones previas, la ayuda ha incluido alimentos básicos, artículos de aseo, tabletas para potabilizar agua y otros insumos de primera necesidad. La selección de beneficiarios ha priorizado a adultos mayores, embarazadas y madres lactantes, niños pequeños, personas con discapacidad y pacientes con enfermedades crónicas o movilidad reducida.
Cáritas ha advertido en ocasiones anteriores que el alcance de estos recursos es limitado frente a la magnitud de las necesidades existentes en Cuba, donde la prolongada crisis económica y el deterioro del abastecimiento han incrementado la dependencia de numerosos hogares de la asistencia humanitaria.









