LIMA, Perú — Menos de 48 horas después de su arribo a la Isla desde Estados Unidos, cerca de 700 kits de alimentos y una cifra similar de módulos de higiene fueron distribuidos este sábado a familias vulnerables del municipio de Lajas y sus áreas rurales por la organización humanitaria Cáritas Cienfuegos.
El cargamento de ayuda aterrizó el último jueves 17 de septiembre en el Aeropuerto Internacional “Abel Santamaría” de Santa Clara. Las provisiones fueron recibidas en la terminal aérea por el vicario general de la Diócesis de Cienfuegos, el sacerdote Manel Homar Toboso, y la directora territorial de Cáritas, Ana Isabel Palenque Guillemí.
El operativo de entrega en la Parroquia de San Antonio de Padua y sus comunidades adyacentes se completó en una sola jornada. La logística requirió el esfuerzo de una cincuentena de voluntarios y más de diez estibadores desde el amanecer, utilizando incluso carretones para trasladar los insumos hacia los sectores rurales de más difícil acceso.
Cáritas destacó que “tal estrategia permitió llegar también a los hogares de personas con discapacidad, enfermos y encamados, quienes recibieron la ayuda de forma directa, de mano de los voluntarios de Cáritas en Lajas”.
Los módulos distribuidos contienen productos básicos como alimentos (Arroz, frijoles, aceite, azúcar, pastas, sardinas, atún), así como artículos de higiene y primera necesidad (Jabones, detergente, pasta dental, cepillos, tabletas potabilizadoras de agua y lámparas recargables).
La asignación de los recursos se basó en censos previos de vulnerabilidad que priorizaron a adultos mayores de 60 años, mujeres embarazadas o lactantes, niños menores de cinco años y personas con movilidad reducida o padecimientos crónicos.
La jornada en Lajas —localidad conocida por ser la cuna del músico Benny Moré— estuvo marcada por muestras de conmoción popular. Según relató la propia organización, “una vecina se alegró en plena calle porque la señora enferma de su barrio resultó beneficiada; otra anciana en sillón de ruedas no pudo contener la emoción, y fueron varias las personas que simplemente dieron gracias a Dios”.
El cargamento forma parte del fondo de 100 millones de dólares aprobado por la Administración de Donald Trump para proporcionar asistencia directa a la población cubana. De ese total, 60 millones son canalizados mediante Cáritas Cuba, con el acompañamiento de Catholic Relief Services (CRS), mientras los otros 40 millones estarán a cargo de otras organizaciones humanitarias.
CRS es la agencia humanitaria internacional de la comunidad católica estadounidense y mantiene una relación de trabajo con Cáritas Cuba desde 1993. La entidad afirma haber proporcionado más de 32 millones de dólares en suministros médicos y de emergencia para hospitales, hogares de ancianos y víctimas de desastres naturales en la Isla durante ese período. También calcula que la red nacional de Cáritas cuenta con unos 12.000 voluntarios distribuidos entre las 11 diócesis cubanas.
Las primeras entregas correspondientes al fondo de 100 millones de dólares comenzaron el 22 de julio en Bejucal, provincia de Mayabeque, y Alquízar, en Artemisa. Cáritas Habana asumió la distribución de los paquetes en las cabeceras municipales y otras localidades de ambos territorios.
Otro avión arribó al Aeropuerto Internacional “Abel Santamaría” el 10 de septiembre con 700 kits de alimentos y otros 700 de higiene destinados a Quemado de Güines y Rancho Veloz, dentro de la Diócesis de Santa Clara. El cargamento fue recibido por el obispo Arturo González Amador y la directora de Cáritas Santa Clara, Vanessa Hernández Toledo.
González Amador advirtió entonces que la cantidad disponible no permitiría atender a todas las familias necesitadas y que la asistencia solo aliviaría durante unos días la situación de los casos más urgentes. Los voluntarios comenzaron después a llevar los módulos a asentamientos rurales y de difícil acceso. En Lutgardita, Carahatas, La Esperanza y El Conde fueron entregados al menos 45 paquetes, mientras otra brigada llegó el 15 de septiembre a Riquelme y varios caseríos cercanos.
El programa de 100 millones de dólares es distinto de los fondos de tres y seis millones asignados anteriormente a la asistencia para las provincias orientales afectadas por el huracán Melissa. Cáritas señaló en julio que la nueva operación abarcaría progresivamente las diócesis comprendidas entre Pinar del Río y Camagüey, mientras continuaban de manera paralela las entregas relacionadas con el ciclón.
La organización católica ha reconocido que la asistencia “no es masiva en su cobertura” y que sus recursos no permiten llegar a todas las personas necesitadas. En el caso del vuelo recibido este jueves, Cáritas no informó el peso total del cargamento, su valor monetario, el número definitivo de beneficiarios ni la fecha en que concluirá la distribución en Lajas.










