MIAMI, Estados Unidos ― El exdiputado italiano Alessandro Di Battista relató que fue operado de un tumor cerebral en un hospital de La Habana que carecía de agua. En una entrevista emitida el 29 de septiembre por el programa diMartedì, de La7, elogió a los médicos que lo atendieron y describió las dificultades materiales que afrontó durante su ingreso.
“Fui operado en un hospital sin agua”, afirmó ante el presentador Giovanni Floris. Según contó, después de que se difundiera la noticia de su hospitalización, ciudadanos acudían por las mañanas con cubos de agua hasta el piso 19 para que pudiera asearse o descargar el inodoro.
Di Battista explicó que su presencia en el centro había aparecido en los informativos cubanos y que su caso adquirió una dimensión mediática y política. La ayuda de esas personas, relató, le permitía cubrir necesidades básicas durante su estancia en el hospital.
El exparlamentario había viajado a la Isla para investigar y realizar reportajes sobre la situación del país para Il Fatto Quotidiano y TV Loft. Durante el viaje comenzó a sentirse mal por un edema cerebral, una acumulación de líquido, provocado por un tumor que le diagnosticaron en Cuba.
Según su testimonio, los médicos le hicieron las pruebas necesarias, identificaron la enfermedad y acertaron con el tratamiento para reducir el edema. Esa mejoría permitió que lo intervinieran y le extirparan casi todo el tumor. Di Battista indicó que deberá continuar las terapias tras su regreso a Italia.
Al preguntarle Floris si el hospital disponía de medios adecuados para la gravedad de su estado, destacó la capacidad del cirujano que lo atendió. “Me operaron con tecnologías que aquí se utilizaban hace 30 años. Y, aun así, este neurocirujano me salvó la vida”, sostuvo.
Añadió que los médicos del hospital Gemelli, en Italia, habían valorado la intervención practicada en Cuba como una operación de gran complejidad. Su reconocimiento al equipo médico estuvo acompañado de un relato sobre las limitaciones de agua y electricidad en el centro.
El cirujano, aseguró, le había escrito el día anterior a la entrevista para comunicarle que no podían esterilizar los instrumentos del quirófano por falta de electricidad.
En su explicación de las causas de la crisis, responsabilizó a la política de Donald Trump hacia el Gobierno de Cuba. Describió la situación como un “asedio medieval” que sufre principalmente la población y sostuvo que la presión estadounidense busca provocar una revuelta contra las autoridades de la Isla.
El exdiputado afirmó que, aunque muchos cubanos detestan al Gobierno, eso no significa que rechacen el sistema. Mencionó a Honduras, Haití, República Dominicana y Guatemala como ejemplos de países cuya situación, según su valoración, los habitantes de la Isla no desean reproducir.
También interpretó la política de Trump como un intento de obtener un triunfo que no consiguieron anteriores presidentes estadounidenses. Sin embargo, expresó dudas de que esa presión alcance el objetivo que le atribuye. Argumentó que los cubanos están habituados a sufrir y cerró su pronóstico reconociendo que podía equivocarse.
La entrevista abordó además la polémica en Italia sobre los medios empleados para su regreso. Di Battista explicó que volvió en un avión sanitario pagado por una póliza de seguro que había contratado. Negó que un vuelo de Estado hubiera sido una opción y criticó que se discutiera ese asunto cuando, según dijo, se encontraba entre la vida y la muerte.
Agradeció el trato del Gobierno italiano y contó que la primera ministra, Giorgia Meloni, lo llamó mientras estaba ingresado en La Habana. Según su relato, le expresó solidaridad y le aconsejó que no prestara atención a la polémica.
Di Battista defendió que los países dispongan de servicios de repatriación sanitaria para sus ciudadanos cuando sufren problemas de salud muy graves en el extranjero. Subrayó que su situación requería ese tipo de asistencia.
También acusó a algunos periódicos de publicar informaciones falsas sobre su evolución, darlo por muerto e inventar diagnósticos o partes médicos. “En la cama del hospital de La Habana descubrí que había salido de un coma en el que no sabía que hubiera entrado nunca”, dijo.
Di Battista explicó que la asociación Schierarsi había trabajado durante años para llegar a la próxima cita electoral con la posibilidad de decidir si concurría. Ahora, dijo, su prioridad es tratarse, aunque defendió que la organización siga creciendo y se prepare para futuras elecciones.









