MIAMI, Estados Unidos ― Cuba figuró este jueves entre los países por los que rezaron el papa León XIV y varios cientos de niños en la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos. La intención dedicada a la Isla y a Venezuela, proyectada en video durante el rezo del rosario, señaló que “muchas familias no tienen bienes esenciales y sufren mucho los desastres naturales”, según recogió la agencia EFE desde Ciudad del Vaticano.
Las dos naciones aparecieron en una lista de intenciones que incluyó a Ucrania, a las comunidades cristianas del Líbano y Siria, y a Pakistán y Sudán del Sur. El rezo abrió la semana mundial de la campaña “Un millón de niños rezando el Rosario”, que promueve desde hace más de dos décadas la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, dedicada a asistir a comunidades cristianas perseguidas o discriminadas.
El discurso que pronunció el papa en la ceremonia, publicado por la Santa Sede en italiano, no menciona a Cuba ni a ningún otro país por su nombre. León XIV pidió a los niños rezar por “la paz para todos los niños del mundo, especialmente para aquellos que viven donde hay guerra, en tantos países de la Tierra”, y les recordó que “en estos días no somos los únicos que rezamos”.
Al acto asistieron más de 700 niños de escuelas y parroquias de Roma, de acuerdo con el conteo que publicó la agencia católica ACI Prensa. El papa presidió el rezo sentado frente a los niños, que leyeron las intenciones y recitaron las avemarías en distintos idiomas.
El pontífice ya se había referido a la situación cubana en los últimos meses. En el Ángelus del 1 de febrero, León XIV dijo haber recibido “con gran preocupación noticias sobre un aumento de las tensiones entre Cuba y los Estados Unidos de América, dos países vecinos”, se sumó al mensaje de los obispos cubanos para promover “un diálogo sincero y efectivo” y pidió que la Virgen de la Caridad del Cobre “asista y proteja a todos los hijos de esa amada tierra”.
En octubre de 2025, al cierre de una audiencia general, había expresado su cercanía a los afectados por el huracán Melissa y animado a las autoridades civiles a hacer todo lo posible para asistir a la población.
El deterioro del país alcanzó también a la jerarquía católica de la Isla. La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba informó el 12 de febrero que había pedido al papa aplazar la visita ad limina prevista para el 16 al 20 de ese mes “debido al agravamiento de la situación socioeconómica del país, que ha generado inestabilidad e incertidumbre en amplios sectores de la población”. La peregrinación no se ha reprogramado.
Los desastres naturales que menciona la intención siguen sin resolverse en el oriente cubano. En Santiago de Cuba, la provincia más dañada por Melissa, de las más de 103.000 viviendas afectadas se habían rehabilitado unas 20.000 hasta junio, según la cifra oficial más reciente, que divulgó el diario Granma. Quedaban pendientes 83.000 casos, entre ellos 8.000 derrumbes totales y 10.279 parciales.
La directora provincial de la Vivienda, Mariana Denis Rojas, advirtió en ese reporte que los recursos que se entregan “no van a cubrir la totalidad de la afectación que tuvo el inmueble”, aunque sí garantizarán a los damnificados un local donde residir de manera temporal. El diario, órgano oficial del Partido Comunista, atribuyó el retraso al “cerco energético impuesto por el gobierno norteamericano”, y la funcionaria sostuvo que los casos “están diseminados” por todo el territorio.





