MIAMI, Estados Unidos ― Aleida Guevara March descartó este miércoles 30 de septiembre en el Parlamento Europeo que Cuba deba adoptar otro modelo económico para salir de la crisis. “Lo único que tenemos que hacer es perfeccionar nuestro sistema, ver dónde nos hemos equivocado, buscar soluciones, arreglar esos problemas y seguir adelante”, afirmó en el acto “Cuba sí, bloqueo no”, organizado por The Left, el grupo de la izquierda en la Eurocámara.
“Nosotros no queremos virar para atrás. No. Queremos seguir adelante”, añadió la pediatra, hija de Ernesto Che Guevara y vocera habitual del Gobierno cubano en el exterior. “Y hay que perfeccionar el sistema. Y hay que mejorar muchas cosas dentro del socialismo”, acotó.
Reconoció que las autoridades cometen errores, sin precisar cuáles, y convirtió ese reconocimiento en un argumento a favor del sistema. “Que levante la mano el gobierno que no comete un error en su puñetera vida”, dijo. “¿Pero sabe cuál es el privilegio de vivir en una sociedad socialista? Que esos errores se toman como experiencia. Se tratan de rectificar y buscamos otras soluciones”. Sostuvo que esa corrección solo corresponde a los cubanos: “Nadie más tiene derecho a decirnos cómo tenemos que vivir. Nadie más”.
Admitió al mismo tiempo que el deterioro de las condiciones de vida no tiene precedentes. “La situación económica que estamos hoy sufriendo es más dura que nunca”, dijo. “Ni la COVID nos doblegaba tanto en ese sentido como lo que está hoy intentando hacer Estados Unidos con el bloqueo económico y sobre todo petrolero”. Reconoció que “hay gente que se cansa” y “gente que se desespera”, pero afirmó que la mayoría de los cubanos rechaza volver a la etapa anterior a 1959: “Hemos vivido como colonia de Estados Unidos. Y no queremos eso para las nuevas generaciones de ese pueblo”.
Su mensaje coincide con el que Miguel Díaz-Canel había difundido en Cuba siete días antes. En la primera emisión del programa radial Criterio Compartido, el 23 de septiembre, el gobernante respondió a quienes temen que las 176 Transformaciones aprobadas en julio por la Asamblea Nacional abran paso al capitalismo. “Estas transformaciones no son un giro al capitalismo ni son un proceso de restauración capitalista”, dijo. “Son la actualización del Modelo Económico y Social nuestro en una construcción socialista que tiene que ser también innovador en medio de la situación.” Y zanjó: “La respuesta es clara, rotunda, sin rodeo. No hay regreso al capitalismo”. También usó el verbo que ella empleó en Bruselas al sostener que con la participación de todos “nosotros sí podemos llegar a perfeccionar el país”.
Las dos versiones se separan, en cambio, en un dato concreto. Guevara March dijo en Bruselas que en ocho meses de endurecimiento de las sanciones llegó a Cuba un barco con petróleo ruso y que su descarga normalizó la situación. “Cuando ese petróleo llegó al país, todo volvió a la normalidad. Entonces no es el Estado el que está fallido. El Estado utilizó lo que llegó para dárselo al pueblo, para el beneficio del pueblo”, afirmó. Díaz-Canel, en cambio, había dicho el 23 de septiembre que hacía “nueve meses que no entra[ba] un barco de combustible” a Cuba, y atribuyó el fracaso de las gestiones a la extraterritorialidad de las sanciones: “Hemos hecho gestiones de todo tipo para el combustible y no llega combustible en ningún lugar del mundo”.
Guevara March situó en la transición energética el contenido concreto de ese perfeccionamiento. Dijo que China ha negociado con Cuba “alrededor de unos 92 parques solares”, de los cuales ya estarían “instalados en el país alrededor de 76”, y ubicó en 2030 el momento en que el país alcanzaría “un poco más de independencia” de los combustibles fósiles.
La vocera también explicó que los paneles dejan de alimentar el sistema a media tarde y que Cuba no puede fabricar las baterías para almacenar esa energía porque no tiene litio y debe comprarlas en el exterior. “Si no tenemos casi turismo, si no tenemos venta de productos prácticamente en el mundo, ¿de dónde sacamos entonces el dinero para poder comprar las baterías?”, planteó.
El acto se celebró 13 días después de que el pleno de la Eurocámara aprobara, el 17 de septiembre en Estrasburgo, una resolución que exige la liberación inmediata e incondicional del opositor Félix Navarro, de su hija Saylí Navarro y de todos los presos políticos cubanos. El texto cifra en 1 339 los presos políticos documentados en agosto de 2026 —un máximo histórico—, entre ellos 155 mujeres y 38 menores, y recoge 304 acciones represivas en ese solo mes. Pide además suspender el Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación con La Habana y sancionar a los responsables de la represión, “empezando por Miguel Díaz-Canel”.
Guevara March no mencionó a los presos políticos en ningún momento. Sí reclamó democracia, en referencia al envío de armas a Israel y a la situación en Gaza: “Hay que luchar por esa verdadera democracia, y para eso hay que luchar por el poder del pueblo”.
En Cuba no se celebran elecciones libres ni existe más de un partido legal.
En el mismo panel intervinieron el abogado Jan Fermon, de la Asociación Internacional de Abogados Democráticos, la economista Emily Morris, del UCL Institute of the Americas, el exlíder del Partido Laborista británico Jeremy Corbyn y el investigador Salim Lamrani.
Según el programa del encuentro, en esa misma jornada estaba prevista la participación del embajador de Cuba en Bélgica, Juan Antonio Fernández Palacios, y de Damarys Álvarez Zapata, vicecoordinadora de la brigada médica cubana en Calabria. El acto se extendió hasta este jueves, con Guevara March a cargo de las palabras de clausura.
A su llegada a Bruselas fue recibida por Fernández Palacios y por miembros de la misión diplomática, informó Prensa Latina el 29 de septiembre. Antes había participado en la Fiesta de L’Humanité, en las afueras de París.










