MIAMI.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que Cuba «se está acercando» a la órbita de Washington, dio a conocer la agencia EFE. Esta declaración se produce en medio del endurecimiento de la política de su administración hacia La Habana y semanas después de una nueva ronda de sanciones contra altos dirigentes y entidades vinculadas al régimen cubano.
«Cuba, después de muchas, muchas décadas, se está acercando a nuestra órbita», afirmó Trump durante la inauguración de la nueva sede de la Biblioteca Presidencial de Theodore Roosevelt, en Medora, Dakota del Norte.
El mandatario no ofreció detalles sobre el significado de sus declaraciones, pero estas llegan en un contexto de creciente presión de Washington sobre el Gobierno cubano.
Durante los últimos meses, la Administración Trump ha intensificado las sanciones económicas y financieras contra la Isla. A comienzos de mayo firmó una orden ejecutiva que amplía las facultades del Departamento del Tesoro y del Departamento de Estado para sancionar a personas, empresas y entidades vinculadas con los sectores de seguridad, defensa, energía, finanzas y minería, así como a quienes Washington considera responsables de corrupción, represión o amenazas a la seguridad nacional estadounidense. Las medidas también contemplan sanciones secundarias contra empresas extranjeras que mantengan determinadas relaciones comerciales con los sancionados.
Posteriormente, el Departamento del Tesoro incluyó en su lista de sancionados al gobernante cubano Miguel Díaz-Canel; a su esposa, Lis Cuesta; a Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro, y a otros altos funcionarios del régimen, congelando cualquier activo que pudieran tener bajo jurisdicción estadounidense y prohibiendo transacciones con ciudadanos o empresas de Estados Unidos.
Washington sostiene que estas medidas buscan aumentar la presión sobre la cúpula gobernante y responsabilizarla por violaciones de derechos humanos, corrupción y el deterioro de las condiciones de vida en la Isla. Además, la Casa Blanca ha endurecido las restricciones dirigidas a limitar el acceso de Cuba a suministros energéticos, una estrategia que ha agravado la crisis de combustible y los prolongados apagones que afectan al país.
El Gobierno cubano ha rechazado las sanciones y las ha calificado de «medidas coercitivas unilaterales» destinadas a provocar un cambio de régimen. El canciller Bruno Rodríguez aseguró esta semana que las conversaciones iniciadas este año entre ambos gobiernos «no muestran progresos» y acusó a Washington de profundizar deliberadamente la crisis económica mediante sanciones. Aun así, reiteró que La Habana mantiene su disposición al diálogo sobre la base del respeto mutuo y la no injerencia.
Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel ha sostenido que las medidas estadounidenses buscan «fortalecer el bloqueo y crear un escenario de confrontación» entre ambos países.









