LIMA, Perú – El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, tuvo una presencia pronunciada esta mañana en los medios de ese país, donde apareció casi simultáneamente en el espacio Face the Nation para la cadena CBS y en el programa Meet the Press transmitidos a nivel nacional en NBC.
Como parte de sus comparecencias el político cubanoamericano despejó dudas sobre la postura de Washington tras la captura del dictador Nicolás Maduro en Venezuela, y dio claves de la política exterior de la Casa Blanca no solo con relación a Caracas, sino también al régimen cubano y el hemisferio.
Régimen cubano: ¿el próximo objetivo de la administración de Donald Trump?
“El gobierno cubano es un gran problema. Pero no creo que la gente lo aprecie del todo (…) Creo que están en serios problemas, sí”, aseveró el Secretario de Estado.
Ante la interrogante, Rubio dijo que no iba a revelar los próximos pasos o comentar sobre las políticas actuales hacia la dictadura en La Habana, dejando la puerta abierta en ese sentido, aunque sí ratificó que no es ningún secreto su rechazo hacia el castrismo, principal aliado de Maduro.
Toda la fuerza de seguridad interna del dictador detenido, su aparato de seguridad interna, es completamente controlada por cubanos, advirtió. Rubió citó la narrativa de la colonización y rapacidad que se imputa a los Estados Unidos por sus acciones recientes, afirmando que es en realidad la tiranía en Cuba la que ha invadido Venezuela.
“Quienes, al menos dentro del régimen, han colonizado el país, son los cubanos. Fueron cubanos quienes custodiaron a Maduro. No lo custodiaban guardaespaldas venezolanos. Tenía guardaespaldas cubanos. En cuanto a su inteligencia interna, quién espía a quién dentro para asegurarse de que no haya traidores, todos son cubanos”.
Estados Unidos no está en guerra contra Venezuela
Rubio aclaró que “no existe una guerra” contra el país caribeño, pero sí una batalla contra las organizaciones de tráfico de droga como el Cartel de los Soles, el terrorismo, y cualquier afrenta que amenace la paz y seguridad de los estadounidenses.
Asimismo, manifestó la voluntad política de mantener las sanciones contra compañías petroleras operadas por el chavismo, una industria que no beneficia a su pueblo y que llamó “atrasada”.
“Hay una cuarentena en este momento sobre los envíos de petróleo sancionados: si hay un barco y ese barco está bajo sanciones de Estados Unidos, obtenemos una orden judicial y lo incautamos. Eso sigue vigente, y es una enorme fuente de presión que continuará en pie hasta que veamos cambios que no solo promuevan el interés nacional de Estados Unidos, que es lo primero, sino que también conduzcan a un mejor futuro para el pueblo de Venezuela”.
El representante republicano alertó que Washington espera ver progresos no solo en la gestión petrolera, sino también en el cese del narcotráfico, los problemas de pandillas, expulsiones de las FARC y el ELN, y un enfriamiento de la colaboración con Hezbolá e Irán en la región.
Sobre la presencia de tropas norteamericanas dentro de tierras venezolanas, Rubio negó su existencia, al tiempo que abordó el despliegue naval en las costas del Caribe.
“El presidente (Trump) siempre mantiene abiertas todas las opciones en cualquier asunto y en todos estos temas (…) Él no considera apropiado descartar públicamente opciones que están disponibles para los Estados Unidos, aunque eso no es lo que estamos viendo en este momento. Lo que estamos viendo ahora es una cuarentena petrolera que nos permite ejercer una enorme presión sobre lo que ocurra a continuación”.
¿Por qué el arresto se limitó solo a Nicolás Maduro y Cilia Flores?
Si bien Nicolás Maduro, más allá de su rol como gobernante chavista, ha sido señalado por los Estados Unidos como el líder del Cartel de los Soles, otras figuras de la cúpula en Miraflores también cuentan con recompensas millonarias por su participación en redes de narcoterrorismo, incluido el ministro del Interior, Diosdado Cabello, (25 millones) o Valdimir padrino (15 millones), quienes no fueron detenidos en la operación militar del último 3 de enero.
“No vas a entrar y resolverlo todo de una vez. Entras y capturas a alguien, pero no puedes entrar y detener a cinco personas de golpe. Ya están quejándose de esta única operación. Imagínense los gritos y protestas que tendríamos de todos los demás si realmente tuviéramos que ir y quedarnos allí cuatro días para capturar a otras cuatro personas”.
Marco Rubio mostró satisfacción por la “sofisticada” y “compleja” operación que despejó el objetivo primario, Maduro, quien fuera arrestado junto a su esposa Cilia Flores, también buscada por las autoridades estadounidenses.
“El tipo vivía en una base militar: aterrizar en tres minutos, derribar su puerta, capturarlo, ponerle las esposas, leerle sus derechos, subirlo a un helicóptero y salir del país sin perder a ningún estadounidense ni ningún activo estadounidense. Esa no es una misión fácil”.
Pese al éxito de las acciones, repetir el triunfo en otras cinco bases militares para detener a Cabello, Padrino y otros imputados, no eran límites factibles.
Delcy Rodríguez y la transición
“Vamos a ver qué sucede de aquí en adelante”, dijo el secretario de Estado, quien reconoció que la transición de poder en Venezuela es un asunto que requiere “una diplomacia madura”, mientras aseguró que los objetivos de la Casa blanca “siguen siendo los mismos”.
En conferencia de prensa del último sábado el presidente Trump afirmó que Estados Unidos manejaría Venezuela hasta que fuera seguro, y agregó que la actual vicepresidenta chavista Delcy Rodríguez había accedido a cooperar. Las declaraciones del mandatario contrastaron con posteriores pronunciamientos de la citada líder, quién llamó “secuestro” a la operación de captura de Maduro y se afincó en la postura oficial del régimen.
“La diferencia es que la persona que estaba a cargo anteriormente, aunque no de manera legítima, era alguien con quien no se podía trabajar. Simplemente no se podía trabajar con él. Nunca cumplió ninguno de los acuerdos que hizo; rompió todos y cada uno de los compromisos que asumió”, expuso Rubio.
“Nosotros vamos a evaluar sobre la base de lo que hagan, no de lo que digan públicamente en el ínterin, ni únicamente de lo que hayan hecho en el pasado en muchos casos, sino de lo que hagan de aquí en adelante (…) Lo que sí sé es que, si no toman las decisiones correctas, Estados Unidos conservará múltiples palancas de presión para garantizar que nuestros intereses estén protegidos, y eso incluye la cuarentena petrolera que está en vigor, entre otras cosas”, añadió.
El secretario de Estado resaltó que quiere que Venezuela transite hacia algo completamente distinto de lo que hoy es. Sin embargo, admitió que es un proceso que requiere tiempo y no espera que ocurra en las próximas horas al menos.
“Lo que sí esperamos es que se avance en esa dirección. Creemos que eso responde a nuestro interés nacional y, francamente, también al interés del pueblo de Venezuela”.








