MIAMI, Estados Unidos ― El Gobierno chino defendió su cooperación con Cuba e instó a Washington a levantar las sanciones contra autoridades y entidades de la Isla, cuatro días después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) incluyera a cinco empresas estatales y ocho funcionarios cubanos en su lista de personas y entidades bloqueadas por sus vínculos con la industria militar y la adquisición de equipamiento procedente de China y Rusia.
“La cooperación entre China y Cuba es transparente y legítima», afirmó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, en una respuesta difundida el lunes 10 de agosto. El vocero pidió a Washington que levante “cuanto antes” sus sanciones y el bloqueo contra Cuba, y aseguró que Pekín continuará respaldando al régimen de La Habana frente a lo que calificó como injerencia extranjera.
Las medidas anunciadas el 6 de agosto por el secretario de Estado, Marco Rubio, fueron adoptadas al amparo de la Orden ejecutiva 14404, firmada el 1 de mayo por el presidente Donald Trump. El Departamento de Estado atribuyó a los sancionados participación en la cooperación militar exterior del régimen cubano y en la compra y mantenimiento de armamento y equipos destinados al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) y a otros órganos de seguridad.
Posteriormente, la OFAC añadió a seis funcionarios y cinco entidades a su “Lista de nacionales especialmente designados y personas bloqueadas”. En el caso del ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Álvaro Victoriano López Miera, y del jefe del Estado Mayor General, Roberto Legrá Sotolongo, Washington actualizó sus entradas para incorporar la Orden ejecutiva 14404, pues ambos ya habían sido sancionados en 2021 bajo el programa Global Magnitsky.
Las empresas sancionadas son Tecnoimport, Duna S.A., la Unión de Industria Militar (UIM), la Empresa Militar Industrial Yuri Gagarin y Tecnotex. Washington aseguró que Tecnoimport y Duna S.A. participaron en la importación de equipos militares desde China y Rusia, mientras que la UIM habría trabajado con empresas rusas para modernizar sistemas de armas de ese país.
La ficha oficial estadounidense identifica a la Empresa Militar Industrial Yuri Gagarin como responsable del mantenimiento y reparación de helicópteros y aviones militares de origen ruso. Tecnotex, una subsidiaria del conglomerado militar GAESA, habría intervenido en la reparación de helicópteros rusos y mantenido anteriormente relaciones de cooperación con Corea del Norte.
Además de López Miera y Legrá Sotolongo, las sanciones alcanzaron a José Antonio Remón Rodríguez, jefe de la Dirección de Relaciones Exteriores del MINFAR; Oscar Enrique Biosca Gallego, responsable de su Dirección Económica; Mónica Milián Gómez, agregada militar cubana en Rusia; y Waldo Pérez Cortés, agregado militar en China. También fueron incluidos Roberto Jesús Viciana Mousset, director general de la UIM, y Heriberto Sánchez Alleyne, director general de Tecnoimport.
La designación bloquea los bienes e intereses de los sancionados que se encuentren en Estados Unidos o bajo control de ciudadanos y entidades estadounidenses. También prohíbe, salvo autorización, las transacciones que los involucren y alcanza a las compañías controladas en un 50% o más por una o varias personas bloqueadas. La Orden ejecutiva 14404 permite además imponer restricciones a instituciones financieras extranjeras que faciliten transacciones significativas en beneficio de los sancionados.
La OFAC aclaró el mismo 6 de agosto que las sanciones no están dirigidas a interrumpir el envío de alimentos, medicamentos o dispositivos médicos a Cuba por parte de personas y entidades no estadounidenses. Esa política de no aplicación incluye determinadas operaciones humanitarias que involucren a personas sancionadas o a compañías controladas por ellas, aunque la participación de ciudadanos estadounidenses debe ajustarse a las licencias vigentes.
La respuesta de Guo no abordó individualmente las afirmaciones de Washington sobre las empresas y funcionarios sancionados ni ofreció detalles sobre la naturaleza de la cooperación bilateral. El portavoz se limitó a rechazar las acusaciones, pedir el levantamiento de las medidas estadounidenses y reafirmar el respaldo político de Pekín al régimen cubano.
El choque diplomático había escalado en julio, cuando el Departamento de Estado sostuvo en el informe Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI que China mantiene una presencia permanente de recopilación de inteligencia en la Isla y se beneficia de su proximidad a Estados Unidos. La Cancillería china rechazó entonces esa acusación y calificó como legítimas y transparentes las relaciones entre Pekín y La Habana.










