Mariela Castro acusa a EE.UU. de fabricar una “oposición ficticia” en Cuba

La hija de Raúl Castro también llamó “pedófilo” e “ignorante” a Donald Trump, el presidente de EE.UU.
Mariela Castro Espín (Foto: Escambray)

MIAMI, Estados Unidos ― Mariela Castro Espín, diputada de la Asamblea Nacional, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) e hija del dictador Raúl Castro Ruz, acusó al Gobierno de Estados Unidos de reclutar activistas en la Isla para fabricar una oposición interna y lanzó ataques personales contra el presidente Donald Trump, en medio de una nueva ronda de tensiones y contactos diplomáticos entre La Habana y Washington.

Las declaraciones fueron pronunciadas durante un encuentro con activistas internacionales vinculados al Convoy Nuestra América y reproducidas en videos y medios digitales.

“Trump, que es un ignorante profundo y que de política no sabe nada, y mucho menos de derechos humanos, repite cualquier idiotez que le digan cada cinco minutos y cada cinco minutos cambia su narrativa”, dijo Castro Espín. La funcionaria también afirmó que desde Estados Unidos se impulsan “fundamentalismos políticos” y calificó al mandatario estadounidense como “un pedófilo, que deberían haber condenado desde hace mucho tiempo”.

La hija de Raúl Castro sostuvo además que Washington intenta instrumentalizar el activismo feminista y LGBT en Cuba para erosionar al régimen desde dentro. “¿Cómo se atreve a descalificar el trabajo de los feminismos y el trabajo en torno a los derechos de las personas LGBT? Por ejemplo, con el activismo LGBT que nosotros hemos desarrollado aquí, ellos han reclutado gente aquí para que se ponga como si fuese una oposición, pero una oposición ficticia, es una oposición inventada, mercenaria, por dinero”, afirmó.

De ese modo, Castro Espín reprodujo, una vez más, la línea habitual del discurso oficial cubano: presentar a la oposición, el periodismo independiente y el activismo no subordinado al Estado como operaciones financiadas desde el exterior. Pero, en esta ocasión, extendió esa narrativa al campo LGBTIQ, un ámbito en el que el CENESEX ha buscado proyectarse durante años como institución rectora de las políticas estatales, pero donde también existen activistas independientes que han denunciado exclusiones, vigilancia y falta de autonomía frente al aparato oficial.

“¿Y entonces qué dice la prensa occidental después? ¿La prensa hegemónica qué dice? Bueno, todo lo que se inventa, que si el pueblo no está de acuerdo. Hace tiempo que están locos por crear aquí una revolución de colores, hace mucho tiempo. Y les ha salido el tiro por la culata, como se dice en Cuba”, agregó Castro Espín.

Las declaraciones contrastan con los informes recientes de organizaciones internacionales de derechos humanos, que documentan la persistencia de presos políticos, represión contra críticos y falta de garantías para la protesta pacífica en Cuba. Human Rights Watch señaló el 8 de abril que más de 700 presos políticos permanecen encarcelados en la Isla, de acuerdo con grupos como Justicia 11J y Prisoners Defenders, y mencionó entre ellos al artivista Luis Manuel Otero Alcántara.

Amnistía Internacional también advirtió el 15 de abril que las liberaciones y los indultos anunciados por el Gobierno cubano siguen marcados por la opacidad y la discrecionalidad, y reiteró su reclamo de excarcelación inmediata e incondicional de todas las personas detenidas por motivos políticos. La organización sostuvo que ninguno de los presos de conciencia reconocidos por ella, entre ellos Otero Alcántara y Maykel Castillo Pérez, conocido como Maykel Osorbo, había sido liberado hasta esa fecha.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) confirmó este 20 de abril que delegaciones de Cuba y Estados Unidos habían sostenido un encuentro en la Isla, con participación de secretarios adjuntos del Departamento de Estado por la parte estadounidense y viceministros de Relaciones Exteriores por la parte cubana.

Alejandro García del Toro, subdirector general a cargo de Estados Unidos en el MINREX, dijo al diario oficial Granma que en la reunión “ninguna de las partes estableció plazos o realizó planteamientos conminatorios” y que el intercambio ocurrió “de forma respetuosa y profesional”. También aseguró que la eliminación del “cerco energético” fue prioridad para la delegación cubana, al describir esa política como “un castigo injustificado a toda la población cubana”.

El Convoy Nuestra América, promovido por la coalición Internacional Progresista, y en cuyo marco se produjo el encuentro en el cual participó Castro Espín, ha sido presentado por sus organizadores como una iniciativa internacional para llevar ayuda humanitaria a Cuba. La diputada cubana es miembro de su Consejo asesor, órgano encargado de fijar la dirección estratégica de la coalición. 

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