
EE.UU. cita al influencer Hasan Piker y CodePink por viaje a Cuba con el convoy Nuestra América
Las citaciones fueron enviadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.

Las citaciones fueron enviadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.

Investigadores federales estarían examinando a unos 40 estadounidenses que coordinaron “convoys” y “flotillas” este año hacia la Isla.

La desaparición temporal había activado un operativo de búsqueda encabezado por la Secretaría de Marina de México (Semar), luego de que se perdiera el contacto con los veleros cuando se dirigían desde Isla Mujeres hacia La Habana.

Las embarcaciones debían llegar a La Habana entre martes y miércoles, pero hasta el momento no existe confirmación de su arribo.

Los solidarios dicen que vinieron a ayudar con sus donaciones a los cubanos, pero lo que gastaron en agasajarlos sus anfitriones, los mandamases de la continuidad fidelista, superó con creces la ayuda que hayan podido traer.

Entre discursos de solidaridad y denuncias de complicidad, la llegada del convoy internacional a Cuba reabre el debate sobre el destino real de la ayuda y su uso político por parte del régimen.

Entre hoteles de lujo, consignas y “resistencia creativa”, la visita del convoy a La Habana exhibe una puesta en escena que contrasta con un país marcado por apagones, hambre y represión.

Toirac propuso probar las capacidades de subsistencia de los activistas en las mismas condiciones de vida que padece la población en Cuba.

El llamado Convoy Nuestra América ha sido presentado por la propaganda castrista como una muestra de respaldo internacional al régimen.

El convoy no solo agrupa a políticos, sindicalistas y activistas, sino que combina perfiles institucionales, mediáticos y de militancia ideológica.

Las citaciones fueron enviadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.

Investigadores federales estarían examinando a unos 40 estadounidenses que coordinaron “convoys” y “flotillas” este año hacia la Isla.

La desaparición temporal había activado un operativo de búsqueda encabezado por la Secretaría de Marina de México (Semar), luego de que se perdiera el contacto con los veleros cuando se dirigían desde Isla Mujeres hacia La Habana.

Las embarcaciones debían llegar a La Habana entre martes y miércoles, pero hasta el momento no existe confirmación de su arribo.

Los solidarios dicen que vinieron a ayudar con sus donaciones a los cubanos, pero lo que gastaron en agasajarlos sus anfitriones, los mandamases de la continuidad fidelista, superó con creces la ayuda que hayan podido traer.

Entre discursos de solidaridad y denuncias de complicidad, la llegada del convoy internacional a Cuba reabre el debate sobre el destino real de la ayuda y su uso político por parte del régimen.

Entre hoteles de lujo, consignas y “resistencia creativa”, la visita del convoy a La Habana exhibe una puesta en escena que contrasta con un país marcado por apagones, hambre y represión.

Toirac propuso probar las capacidades de subsistencia de los activistas en las mismas condiciones de vida que padece la población en Cuba.

El llamado Convoy Nuestra América ha sido presentado por la propaganda castrista como una muestra de respaldo internacional al régimen.

El convoy no solo agrupa a políticos, sindicalistas y activistas, sino que combina perfiles institucionales, mediáticos y de militancia ideológica.
