MIAMI, Estados Unidos – El Gobierno de Estados Unidos pidió a las autoridades del régimen cubano que autorice el despliegue de internet satelital de Starlink en la Isla. La petición tuvo lugar durante la reunión de alto nivel celebrada el 10 de abril en La Habana, un encuentro en el que Washington llevó además un paquete más amplio de demandas políticas y económicas.
La versión estadounidense, divulgada por varias agencias de noticias, sostiene que la iniciativa permitiría una conexión “gratuita, confiable y rápida en toda la Isla”.
La cita del 10 de abril marcó el primer aterrizaje en Cuba —fuera de la Base Naval de Guantánamo— de una aeronave del Gobierno estadounidense desde 2016. El encuentro fue reportado primero por el medio estadounidense Axios. La confirmación pública de La Habana llegó después, cuando el funcionario cubano Alejandro García del Toro declaró a Granma que se había celebrado en la Isla “un encuentro entre delegaciones de Cuba y Estados Unidos”.
La propuesta de Starlink toca un punto especialmente sensible para el régimen: el control estatal de las telecomunicaciones. En su propio sitio oficial, ETECSA se define como “único operador de telecomunicaciones” del país y afirma que garantiza los servicios fijos, móviles, de datos e internet en Cuba. En ese contexto, abrir la puerta a Starlink implicaría permitir una vía de conectividad ajena al monopolio estatal que administra el acceso a internet en la Isla.
De acuerdo con EFE, la conectividad satelital no fue el único asunto sobre la mesa. La delegación estadounidense también planteó la necesidad de reformas económicas y de gobernanza, compensaciones para ciudadanos y compañías de Estados Unidos por propiedades confiscadas tras la revolución de 1959, la liberación de presos políticos y mayores libertades políticas. Reuters reportó además que Washington expresó preocupación por la influencia de potencias extranjeras en Cuba.
La respuesta pública de La Habana fue más defensiva que detallada. García del Toro aseguró a Granma que en la reunión “ninguna de las partes estableció plazos o realizó planteamientos conminatorios” y sostuvo que “todo el intercambio se produjo de forma respetuosa y profesional”. El funcionario añadió que “la eliminación del cerco energético contra el país fue un tema de máxima prioridad para nuestra delegación”, al tiempo que calificó esa política como “un castigo injustificado a toda la población cubana”.
Durante la visita, un alto funcionario estadounidense sostuvo por separado un encuentro con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro conocido como El Cangrejo, una señal de que el canal abierto en La Habana fue más amplio que una simple reunión protocolar. Todo ello ocurre mientras Washington endurece su presión sobre Cuba y busca concesiones en varios frentes a la vez, desde la economía hasta los derechos políticos y el control de la información.










