LIMA, Perú — El artista y preso político cubano Luis Manuel Otero Alcántara publicó este viernes una columna de opinión en The New York Times en la que, desde la prisión de Guanajay, cuestiona la continuidad de su encarcelamiento y denuncia la criminalización de la disidencia en Cuba.
“Soy uno de los presos políticos de Cuba. ¿Cuándo seré libre?”, se pregunta el cofundador del Movimiento San Isidro al inicio del texto, en el que repasa casi cinco años de reclusión tras su arresto durante las protestas del 11 de julio de 2021.
Otero Alcántara recuerda que, pese al reciente anuncio de liberación de más de 2.000 reclusos por parte de La Habana, la medida no alcanzó a quienes han sido procesados por delitos vinculados a la disidencia.
“La amnistía no se extendería a quienes hubieran cometido ‘delitos contra la autoridad’. En otras palabras, no se me aplicaba a mí”, escribió.
El artista, reconocido por Time entre las 100 personas más influyentes del mundo en 2021, denuncia que el sistema legal cubano sigue utilizando figuras penales como desacato, desórdenes públicos o delitos contra la autoridad para castigar la crítica política.
“Una sola publicación antigubernamental en redes sociales puede enviar a una persona tras las rejas durante meses o años”, sostuvo en su columna.
En el texto, el activista también describe la vida dentro de la prisión de Guanajay y marca una diferencia entre los funcionarios penitenciarios y la estructura política que, a su juicio, sostiene su encierro.
“Los guardias no tienen la culpa de que yo esté aquí. Nuestro destructivo y disfuncional sistema político no es responsabilidad suya. Pero el sistema persiste”, afirmó.
La publicación coincide con un momento de renovada presión internacional sobre La Habana por la situación de los presos políticos. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han denunciado que los recientes indultos no han beneficiado a presos de conciencia como Otero Alcántara.
Hace apenas días, la Sala Penal del Tribunal Supremo de Cuba ratificó que la sanción del artista se mantendrá hasta el 9 de julio de 2026, tras rechazar la apelación presentada por su defensa.
En la columna, Otero Alcántara asegura que el encarcelamiento se ha convertido en parte de su propia obra y de su resistencia.
“Concibo cada día en prisión no como un día perdido, sino como un día dedicado a intentar hacer de mi país un lugar más libre y justo”, escribió.
Y concluyó: “Como otra de mis performances artísticas, pero una que debería haber terminado hace mucho tiempo”.










