MIAMI, Estados Unidos ― El medio estadounidense Axios advirtió este lunes que la creciente presión de la Administración de Donald Trump contra el régimen cubano, combinada con amenazas públicas del presidente, nuevas sanciones y declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, ha elevado las preocupaciones sobre una posible intervención militar de EE.UU. en Cuba, aunque el propio reporte reconoce que no existen señales definitivas de que Trump vaya a convertir esas amenazas en una acción inmediata.
En un artículo titulado “Why Cuba could be Trump’s next invasion target” (Por qué Cuba podría ser el próximo objetivo a invadir de Trump), Axios sostuvo que una invasión estadounidense a Cuba marcaría la confrontación más dramática entre Washington y La Habana desde la Crisis de los Misiles de 1962 y representaría la prueba más audaz de la campaña de Trump para ampliar la influencia de EE.UU. en el hemisferio occidental bajo su versión de la Doctrina Monroe.
El reporte señala que los vuelos estadounidenses de vigilancia y reconocimiento frente a las costas cubanas se han incrementado desde febrero, de acuerdo con una revisión de CNN de datos de vuelo. Ese movimiento ocurre mientras Washington ha impuesto nuevas sanciones contra La Habana y la Isla enfrenta una crisis humanitaria agravada, que funcionarios del régimen cubano atribuyen al llamado “bloqueo energético” de EE.UU.
Axios también subrayó que la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro deterioró aún más las condiciones en Cuba al dejar al régimen sin un proveedor clave de petróleo. El medio presentó ese elemento como parte del contexto que ha aumentado la vulnerabilidad de La Habana en medio de la presión estadounidense.
Pese a ese escenario, Axios apuntó que no hay señales concluyentes de que Trump vaya a intervenir en Cuba. El reporte también recuerda que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo a periodistas la semana pasada que Trump le había asegurado en privado, durante una reunión a puertas cerradas en la Casa Blanca, que no tenía intención de invadir la Isla.
Sin embargo, Axios destacó que Trump ha expresado en varias ocasiones interés en una operación militar en Cuba. Según el medio, el presidente sugirió el viernes que un portaaviones que regresaba a EE.UU. desde Irán podría ser ubicado frente a las costas cubanas. “Podría entrar, detenerse a unas 100 yardas de la costa, y ellos dirán: ‘Muchas gracias. Nos rendimos’”, dijo Trump.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y una de las figuras más duras de la Administración frente a La Habana, también reforzó el tono contra el régimen. Axios citó declaraciones del secretario de Estado en las que afirmó que el sistema económico cubano no funciona y no puede ser reparado por quienes gobiernan la isla. “Y la razón por la que no pueden arreglarlo no es solo porque sean comunistas. Eso ya es bastante malo”, dijo Rubio. Luego añadió: “Pero son comunistas incompetentes. Lo único peor que un comunista es uno incompetente”.
Un funcionario de la Casa Blanca dijo a Axios que “Cuba es una nación fallida que ha sido terriblemente gobernada durante muchos años y cuyos gobernantes han sufrido un gran revés con la pérdida del apoyo de Venezuela”. La misma fuente agregó: “En un corto período de tiempo caerán, ‘y estaremos allí para ayudarlos’”.
La semana pasada el propio Rubio anunció nuevas sanciones contra GAESA, el conglomerado empresarial controlado por los militares cubanos, contra Ania Guillermina Lastres Morera, su presidenta ejecutiva; y contra Moa Nickel S.A., empresa estatal vinculada al sector de metales y minería. El jefe de la diplomacia estadounidense dijo que GAESA es “el corazón del sistema comunista cleptocrático de Cuba” y acusó a Moa Nickel de explotar recursos naturales cubanos en beneficio del régimen.
Las sanciones fueron impuestas bajo una orden ejecutiva firmada por Trump el 1 de mayo contra “los responsables de la represión en Cuba y de amenazas a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”. Según una fuente citada por Axios, el Departamento de Estado comenzó a asignar personal al Comando Sur, en Miami, ante posibles hostilidades futuras con Cuba.
Sebastian Arcos, director interino del Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad Internacional de Florida, dijo al medio estadounidense que cree que una intervención se hizo posible poco después de que Trump declarara al régimen cubano una amenaza inminente para la seguridad de EE.UU. en enero, aunque la guerra en Irán desplazó activos militares hacia Medio Oriente.
“Todo quedó en un segundo plano. Ahora que vemos que la guerra de Irán está en una especie de limbo (…) puedo ver una especie de reenfoque en Cuba, no solo en los vuelos [de vigilancia], sino también en las declaraciones del presidente a Marco Rubio y en las sanciones que se acaban de anunciar”, afirmó Arcos.
El investigador dijo que no cree que Trump envíe tropas terrestres a Cuba, pero consideró posible una acción militar “a distancia”, similar a lo ocurrido en Irán, que pueda “sacudir al régimen, fracturar el liderazgo y quizá crear una oportunidad para que surja un nuevo liderazgo”. El experto también señaló que el 20 de mayo, Día de la Independencia de Cuba y fecha que marcó el fin de la ocupación estadounidense de la Isla, podría ser observado con especial atención. “Definitivamente hay una sensación de expectativa y ansiedad en Miami y Cuba”, dijo a Axios.
De acuerdo con un reporte de la agencia AP de la semana pasada, Washington no considera una acción militar inminente contra La Habana, pese a las amenazas reiteradas de Trump. Funcionarios entrevistados por el medio dijeron que aún hay margen para que el régimen cubano acepte una oferta de ayuda humanitaria, acceso gratuito a Starlink durante dos años, asistencia agrícola e infraestructura, aunque condicionada a medidas como la liberación de presos políticos, el fin de la represión política y religiosa, y una apertura a la inversión privada estadounidense.
Por su parte, altos funcionarios cubanos denunciaron las amenazas de Washington como peligrosas y como un delito internacional. El canciller Bruno Rodríguez dijo que “la amenaza de un ataque militar y la agresión misma son delitos internacionales”, mientras Miguel Díaz-Canel calificó los comentarios de Trump como “una peligrosa escalada y sin precedentes” y afirmó: “Ningún agresor, por fuerte que sea, encontrará rendición en Cuba”.










