MIAMI, Estados Unidos ― El secretario general de la ONU, António Guterres, descartó este lunes una solución militar para Cuba y pidió un “diálogo constructivo” ante la situación humanitaria de la Isla y las amenazas recientes del presidente Donald Trump, en declaraciones realizadas durante una rueda de prensa en la sede de Naciones Unidas en Nairobi, Kenia.
Guterres afirmó que “no hay ninguna solución militar” para Cuba y sostuvo que no considera probable que en la Isla se repita un escenario como el de Venezuela, donde una operación militar de EE.UU. terminó en enero con la captura de Nicolás Maduro, entonces gobernante venezolano.
“En Venezuela, honestamente, vimos una operación militar contra Maduro, pero tengo la impresión de que hubo grandes complicidades dentro del sistema político venezolano”, dijo el secretario general.
“Por lo tanto, comparar Venezuela con Cuba me parece una comparación injusta”, agregó Guterres, al marcar distancia entre la situación venezolana y el escenario cubano. Sus declaraciones llegan después de que Trump asegurara el 1 de mayo que EE.UU. tomaría el “control” de Cuba “casi de inmediato” tras terminar el “trabajo” en Irán.
El pronunciamiento del jefe de la ONU se produjo en medio de una nueva escalada de presión de Washington contra La Habana. Ese mismo 1 de mayo, la Casa Blanca publicó una orden ejecutiva que permite bloquear bienes e intereses en EE.UU. de personas extranjeras que operen o hayan operado en sectores como energía, defensa, metales y minería, servicios financieros o seguridad dentro de la economía cubana, entre otros supuestos vinculados al Gobierno cubano.
La orden de mayo amplió un marco de presión abierto el 29 de enero, cuando Trump declaró una emergencia nacional respecto al régimen cubano y autorizó la posible imposición de aranceles adicionales a productos de países que vendan o suministren petróleo a la Isla de forma directa o indirecta.
Expertos independientes de la ONU advirtieron el 7 de mayo que la orden de enero equivalía a una política de “asfixia energética” contra Cuba y tenía graves consecuencias para los derechos humanos. En un comunicado difundido por la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, señalaron que la medida agravó la escasez de combustible, afectó servicios esenciales y golpeó derechos como alimentación, educación, salud, agua y saneamiento.
Guterres también reiteró el rechazo de Naciones Unidas a las sanciones estadounidenses contra el régimen cubano, en línea con la posición sostenida durante años por la Asamblea General de la ONU contra el embargo.










