MIAMI, Estados Unidos ― Héctor Castro Santana, nieto de Ramón Castro y sobrino-nieto de Fidel y Raúl Castro, figura como administrador mancomunado de dos sociedades españolas creadas por Melbana Energy Limited, la petrolera australiana que prepara la exportación del crudo extraído en el Bloque 9, en Matanzas. El vínculo consta en inscripciones del Boletín Oficial del Registro Mercantil de España (BORME) y fue expuesto esta semana por la activista e investigadora Salomé García en una investigación publicada en el blog Iconoclasias.
Las sociedades son MAY Energía España SL y MAY Operaciones España SL, ambas constituidas con inicio de operaciones el 25 de abril de 2024 y domicilio en Madrid. En las dos compañías aparecen nombrados como administradores mancomunados Castro Santana y Gerard Purcell Andrew, según las publicaciones oficiales del BORME de junio de 2024.
El objeto social de MAY Energía España SL quedó inscrito como “desarrollar, en España y en el extranjero, toda clase de actividades extractivas, comerciales, de servicios, coorporativas o de promoción referidas, de modo principal, al petróleo y demás hidrocarburos en estado sólido, líquido o gaseoso”. La descripción de MAY Operaciones España SL es prácticamente la misma y también se refiere al petróleo y demás hidrocarburos, de acuerdo con el registro mercantil español.
La relevancia de esas sociedades se conecta con los planes de Melbana para convertir su operación en Cuba en un negocio de exportación. En una ficha corporativa de septiembre de 2024, la compañía afirmó que el Bloque 9 tenía aprobaciones para exportar crudo a mercados internacionales. En su página del proyecto, Melbana señala además que sus equipos de ingeniería y comercio trabajan en planes para exportar el petróleo producido en el contrato de producción compartida del Bloque 9, con traslado por camiones hacia instalaciones vinculadas a tanques de almacenamiento en el puerto de supertanqueros de Matanzas.
La propia empresa sostiene que está en la fase final de formalizar un acuerdo conjunto de mercadeo y ventas con los participantes del Bloque 9 para exportar el 100% de la producción. También asegura que mantiene negociaciones avanzadas con grandes comercializadoras internacionales interesadas en comprar el crudo de la unidad 1B, descrito por Melbana como petróleo de 19,8 grados API y 2,7% de azufre.
Melbana recibió el 3 de septiembre de 2015 una participación del 100% en el contrato de producción compartida del Bloque 9. En mayo de 2020 acordó transferir el 70% a Sonangol, la petrolera estatal de Angola, a cambio de que financiara el 85% de dos pozos de exploración; Melbana retuvo la operación y una participación del 30%. El bloque abarca 2.344 kilómetros cuadrados en tierra firme, en la costa norte de Cuba, unos 140 kilómetros al este de La Habana y en la misma tendencia geológica del campo petrolero de Varadero, según la empresa australiana.
El informe anual de Melbana de 2025 indica que el crudo producido en Alameda-2 es sometido a separación primaria y almacenamiento en el sitio, y que esa producción almacenada se transporta regularmente a instalaciones administradas por la petrolera estatal cubana para su procesamiento posterior. Al cierre del período, la compañía reportó un inventario de 22.863 barriles de petróleo y 634.142 dólares australianos en crudo almacenado, valorado al costo. Melbana se describió entonces como una empresa aún “pre-revenue”, es decir, sin ingresos comerciales consolidados, pero en proceso de acumular inventario para iniciar envíos comerciales.
En mayo de 2025, IPS Cuba reportó que Melbana había almacenado más de 15.000 barriles de crudo de Alameda-2 y preveía iniciar un primer envío de prueba. Andrew Purcell, presidente ejecutivo de la compañía, dijo entonces: “La producción actual nos permitirá realizar nuestro primer envío de prueba el próximo mes”. También afirmó: “Los aprendizajes de este ejercicio, sumados a los resultados que esperamos de Amistad-2, nos acercan un paso importante a asegurar el financiamiento necesario para el desarrollo integral del campo”.
El proyecto, sin embargo, ha enfrentado tensiones contractuales. En abril de 2026, Melbana informó que Sonangol no había subsanado incumplimientos por llamadas de capital que totalizaban 23,5 millones de dólares bajo programas de trabajo aprobados para el Bloque 9. La compañía dijo que notificó a la petrolera angoleña que se consideraba retirada del proyecto y que su participación del 70% debía ser asignada a Melbana, sujeta a aprobación del regulador cubano.
El caso ocurre en un momento de fuerte presión sobre los negocios extranjeros vinculados a sectores estratégicos del régimen cubano. La Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU. explicó que la Orden Ejecutiva 14404, firmada el pasado 1 de mayo, autoriza sanciones contra personas extranjeras que operen o hayan operado en sectores identificados de la economía cubana, incluido el energético, así como contra quienes actúen en nombre del Gobierno cubano o le brinden apoyo.
El impacto de ese marco sancionador ya alcanzó a otras compañías con operaciones en la Isla. Sherritt International anunció el 7 de mayo que suspendía de inmediato su participación directa en actividades de empresas mixtas en Cuba, aunque aclaró que no había sido designada formalmente bajo la orden ejecutiva. La compañía canadiense atribuyó su decisión a que la sola emisión de la orden creaba condiciones que alteraban materialmente su capacidad de operar con normalidad en sus negocios cubanos.
Castro Santana no es una figura nueva en investigaciones sobre redes empresariales vinculadas a la familia Castro. El diario gallego El Progreso lo presentó en 2018 como sobrino-nieto de Fidel y Raúl Castro y precisó que su abuelo es Ramón Castro, hermano mayor de ambos. En esa entrevista, el propio Castro Santana dijo que nació en Cuba, que llegó a España a los 24 años y que ejercía como abogado en Madrid.
En 2024, una investigación de YucaByte y Armando.info identificó a Castro Santana como parte de redes de compañías conectadas con negocios internacionales de la familia Castro, con operaciones o vínculos en sectores como servicios jurídicos, telecomunicaciones, bebidas, carbón y productos agrícolas.
Las inscripciones españolas no detallan el papel operativo concreto de Castro Santana en MAY Energía España SL ni en MAY Operaciones España SL, ni precisan remuneraciones, contratos internos o eventuales funciones comerciales. Lo que sí establecen los documentos oficiales es que un miembro de la familia Castro figura en el órgano de administración de dos sociedades españolas de Melbana, una compañía que busca exportar petróleo cubano desde el Bloque 9 mientras el sector energético del régimen queda bajo mayor escrutinio internacional.










