MIAMI, Estados Unidos ― El economista cubano Pedro Monreal advirtió este lunes que Cuba ya no cuenta con condiciones internas ni externas para intentar reproducir el modelo de reformas económicas aplicado por China y Vietnam, dos experiencias de apertura bajo control político que, a su juicio, no pueden replicarse hoy en la Isla sin cambios de fondo y sin un entorno internacional favorable.
“A Cuba se le ha ido el tren de las reformas de China y Vietnam y no hay evidencia de que actualmente existan condiciones para poder replicar el esquema esencial y el éxito económico de aquellas reformas ‘controladas’”, afirmó Monreal en un hilo en X.
El economista señaló que las particularidades del entorno cubano dificultan cualquier intento de aplicar procesos similares. Entre los factores mencionados incluyó “la prioridad del control político sobre la eficiencia económica”, “la visión burocrática de la gestión económica”, las sanciones de EE.UU., el alto riesgo para los inversionistas y la desconfianza de la diáspora.
Monreal sostuvo que las reformas de China y Vietnam no dependieron únicamente de decisiones internas, sino también de condiciones externas que Cuba no tiene hoy. “Disponer de reservas de divisas y de espacios de inserción internacional (apertura comercial, atracción de inversión extranjera y normalización de relaciones) fue una condición clave —aunque no la única— para hacer avanzar las reformas económicas de China y Vietnam”, apuntó.
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— Pedro Monreal (@pmmonreal) May 11, 2026
De acuerdo con su análisis, la apertura fue indispensable para que esos procesos funcionaran. “Las reformas no hubieran sido viables sin apertura. Las divisas permitieron importar maquinaria y know-how, mientras que los espacios de inserción internacional facilitaron el acceso a mercados y capital”, escribió Monreal.
El economista añadió que la disponibilidad de divisas y la inserción internacional no fueron solo una “condición previa” en sentido cronológico, sino una condición funcional para sostener los cambios. En su criterio, las reformas internas, como la descentralización y los incentivos económicos, necesitaban una “palanca externa” que les permitiera escalar y mantenerse en el tiempo.
“Replicar en Cuba el éxito chino-vietnamita requeriría una combinación de voluntad política interna para reemplazar el actual modelo económico y de condiciones externas económicas y geopolíticas favorables para el Gobierno cubano que a corto plazo parecen poco probables”, afirmó Monreal en otro mensaje de la misma serie.
La advertencia coloca el centro del problema no solo en la crisis económica acumulada, sino en la falta de una decisión política para sustituir el modelo vigente. En febrero, el propio Monreal había abordado en su Substack la hipótesis de un “sendero chino” para Cuba y sostuvo que una reforma económica sustantiva tendría que enfrentar el blindaje constitucional de la planificación centralizada.
En ese texto afirmó que “la reforma económica es esencialmente un evento político en lo interno y hacia el exterior” y que no sería creíble una reforma de calado que no eliminara de la Constitución cubana la idea de que “la planificación socialista constituye el componente central del sistema de dirección del desarrollo económico y social”.
En una entrevista con EFE publicada en octubre de 2025, el economista calificó la crisis cubana como “sistémica” y sostuvo que el modelo de economía planificada probablemente había llegado “al límite”. En esa misma entrevista dijo que “la situación actual es muy crítica, más crítica que en el período especial, entre 1990 y 1993”.
Monreal cerró su hilo con una advertencia sobre el escenario actual del Gobierno cubano: “El riesgo hoy para el Gobierno cubano no es tanto haber perdido la oportunidad de intentar reproducir una reforma ‘controlada’ estilo chino-vietnamita, sino que la crisis económica actual esté transformándose en un colapso ‘controlado’”.










