marzo 4, 2026

Gobierno de La Habana justifica la incineración de basura como medida «de emergencia»

Las autoridades obvian el impacto del humo sobre la salud de las personas.
La Habana bajo el humo de la quema de deshechos
La Habana bajo el humo de la quema de deshechos (Fotos viralizadas en redes sociales)

MIAMI, Estados Unidos. – El Gobierno de La Habana defendió la creación de puntos de acopio temporal y la incineración controlada de residuos sólidos urbanos (RSU) como respuesta al déficit de combustible que afecta la recogida mecanizada de basura en la capital, según una respuesta oficial publicada este martes por el medio estatal Cubadebate.

La aclaración fue enviada por Alexis González Inclán, coordinador de programas y objetivos de los Servicios Comunales, en respuesta a un artículo de la sección Opinión del Lector titulado “Habitantes de La Habana denuncian aumento de quemas de basura y sus efectos en la salud”, también difundido por Cubadebate.

De acuerdo con la explicación oficial, la creación de puntos de acopio temporal surge “como una medida de contingencia” ante la imposibilidad de mantener la frecuencia y cobertura habitual del servicio de recogida por la falta de combustible para los camiones recolectores. “En este escenario, los residuos se están acumulando en la vía pública, generando riesgos sanitarios, ambientales y sociales”, señala el texto.

La nota reconoce que, en contextos de crisis energética, los municipios han recurrido históricamente a “soluciones transitorias” para evitar la dispersión de basura en calles y espacios abiertos. Según el Gobierno, estos puntos permiten “centralizar la acumulación en lugares controlados, reduciendo la dispersión de vectores y el impacto visual y olfativo”.

La justificación oficial sostiene que la medida busca “tener un mejor control sanitario y ambiental para evitar acumulación desordenada de residuos en las vías y así reducir la proliferación de vectores y minimiza el riesgo de contaminación ambiental”. Además, argumenta que facilita la recogida posterior cuando se restablezca el suministro de combustible y disminuye costos de transportación al concentrar los desechos en sitios estratégicos.

En cuanto a la incineración, el documento la define como una alternativa “ante la imposibilidad de trasladar los residuos a los rellenos sanitarios”. Señala que “la incineración controlada, se plantea como una salida temporal”, ya que “la quema en condiciones reguladas reduce el volumen de desechos y evita las acumulaciones prolongadas”. Aunque admite que “no es la opción más sostenible”, la considera justificable “en situación de emergencia para de cierta manera proteger la salud por transmisión de enfermedades producida por vectores”.

La respuesta detalla un conjunto de medidas organizativas indicadas a los Consejos de la Administración municipales para enfrentar el “cúmulo progresivo” de residuos en los barrios. Entre ellas, se ordena a los intendentes “jerarquizar” la conducción de estas indicaciones mediante la creación de un Puesto de Dirección con participación de miembros del Consejo de la Administración Municipal (CAM) y direcciones implicadas en la estrategia de RSU.

También se establece que para los procesos de recogida se designará “un cuadro del CAM por Consejo Popular responsable de la organización y control de la recogida de RSU y del funcionamiento de cada punto de acopio temporal e incineración”. En cada camión deberá asignarse “un cuadro o funcionario” para controlar viajes, combustible y disposición final de los residuos.

Asimismo, en cada punto de acopio temporal se designará un cuadro con un equipo de trabajo de las empresas de servicios comunales encargado de ejecutar y controlar el proceso de acopio e incineración controlada, “previa coordinación y aprobación del cuerpo de bomberos y los organismos consultores”. El texto indica que deben crearse “condiciones mínimas de trabajo” que garanticen herramientas y medios de protección para los trabajadores.

Las autoridades también dispusieron que los puntos de acopio temporal sean custodiados “las 24 horas” por direcciones de las empresas municipales de servicios comunales para “evitar el acceso de buzos e incendios provocados”.

Según la información publicada por Cubadebate, inicialmente se definieron 122 puntos de acopio temporales en los municipios de la capital, de los cuales 24 fueron certificados para la incineración controlada. Estos sitios, de acuerdo con la respuesta oficial, fueron visitados por especialistas del CITMA, DPOTU, Salud Ambiental, INRH y el cuerpo de Bomberos, quienes emitieron consideraciones específicas sobre cada lugar destinado a la acumulación e incineración.

El documento añade que, debido a incidencias en los municipios Playa, Plaza y Cerro, se decidió no aprobar la incineración en esos territorios. Además, recuerda que en las ordenanzas aprobadas por las Asambleas Municipales del Poder Popular se establece la prohibición de la incineración de RSU en los barrios. Si se realiza de forma excepcional, deberá contar con autorización de las autoridades correspondientes y ejecutarse en lugares periféricos que reúnan condiciones de seguridad y garanticen “el mínimo de afectaciones a la población”.

La explicación se produce tras denuncias ciudadanas recogidas por medios oficiales e independientes sobre el aumento de quemas de basura en La Habana y sus efectos en la salud.

Biografía del autor:

Sigue nuestro canal de WhatsApp. Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de Telegram.

ETIQUETAS:

CON TU AYUDA SEGUIREMOS REPORTANDO LO QUE OCURRE EN CUBA

APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE EN CUBA