MIAMI, Estados Unidos ― El Comando Sur de Estados Unidos y la Cuarta Flota realizan desde Cayo Hueso el ejercicio militar FLEX 2026, una operación con sistemas navales no tripulados, inteligencia artificial y plataformas tripuladas que coincide con vuelos recientes de vigilancia alrededor de Cuba y con la escalada de amenazas de Donald Trump contra el régimen de La Habana.
Aunque los movimientos han alimentado especulaciones sobre una posible acción militar, ninguna fuente oficial estadounidense ha confirmado preparativos inmediatos para una intervención militar en la Isla.
El ejercicio se desarrolla del 24 al 30 de abril frente a Cayo Hueso, a unos 145 kilómetros de Cuba, y está encabezado por las Fuerzas Navales del Comando Sur y la Cuarta Flota. Según la descripción oficial publicada por el Servicio de Distribución de Información Visual de Defensa de EE.UU. (DVIDS, por sus siglas en inglés), FLEX 2026 integra sistemas no tripulados desarrollados comercialmente e inteligencia artificial con plataformas navales tradicionales tripuladas, en una campaña orientada a “operacionalizar sistemas robóticos y autónomos avanzados para combatir el crimen organizado transnacional y patrullar vastas regiones marítimas”.
Entre los medios identificados oficialmente figura el buque de combate litoral USS Wichita, variante Freedom, fotografiado en Cayo Hueso durante el ejercicio junto a una embarcación operada por un contratista civil. La imagen, fechada el 24 de abril y publicada por DVIDS, muestra una de las plataformas vinculadas al despliegue naval de FLEX 2026.
El componente tecnológico del ejercicio se produce pocos días después de que el Comando Sur anunciara la creación del Southcom Autonomous Warfare Command, una nueva estructura dedicada al empleo de plataformas autónomas, semiautónomas y no tripuladas.
El general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur, dijo en el comunicado oficial: “Desde el fondo marino hasta el espacio y a través del dominio cibernético, tenemos toda la intención de aprovechar la clara superioridad del ecosistema de defensa estadounidense mediante el despliegue de innovación de vanguardia y trabajando cada vez más estrechamente con nuestros socios duraderos en la región para superar a quienes amenazan nuestra paz y seguridad colectivas”.
La acumulación de señales militares en el entorno cubano incluye además vuelos de vigilancia reportados por plataformas de rastreo aéreo y cuentas especializadas en inteligencia de fuentes abiertas. Datos públicos de Flightradar24, citados por USA Today, identificaron el 16 de abril un MQ-4C Triton de la Marina de EE.UU. en una misión de más de 12 horas frente a Cuba, con trayectorias cerca de La Habana y la zona de Guantánamo antes de regresar a la Estación Aérea Naval de Jacksonville, en Florida.
El MQ-4C Triton es una aeronave no tripulada de gran altitud y larga autonomía usada para inteligencia, vigilancia y reconocimiento marítimo. La ficha oficial del Comando de Sistemas Aéreos Navales de EE.UU. señala que puede operar por encima de los 50.000 pies, durante más de 24 horas, con un alcance de 7.400 millas náuticas, y que forma parte del sistema de patrulla y reconocimiento marítimo de la Marina junto al P-8A Poseidon.
La lectura política del despliegue se ha intensificado por el tono de la Casa Blanca hacia La Habana. El 27 de marzo, Trump aseguró en Miami: “Construí este gran ejército. Dije: ‘Nunca tendrán que usarlo’. Pero a veces hay que usarlo. Y Cuba es la próxima, por cierto”. Luego añadió: “Pero finjan que no dije eso. Finjan que no”.
Sin embargo, el jefe del Comando Sur negó el 19 de marzo ante legisladores que EE.UU. estuviera ensayando una invasión de Cuba o preparándose activamente para tomar militarmente la Ila. Cuando le preguntaron si el Comando Sur realizaba ensayos militares que implicaran apoderarse de Cuba, ocuparla o ejercer control sobre ella, Donovan respondió: “El Comando Sur de Estados Unidos no”. Al ser consultado sobre si conocía algún mando militar estadounidense que lo estuviera haciendo, contestó: “No”.
La tensión también llegó al Congreso. Los senadores demócratas Tim Kaine, Adam Schiff y Ruben Gallego presentaron una resolución de poderes de guerra para impedir que Trump ordene hostilidades contra Cuba sin autorización legislativa. “El ruido de sables del presidente hacia Cuba deja claro dónde están ahora sus miras. El Congreso debe hacer oír su voz, o corremos el riesgo de involucrarnos en otra arriesgada guerra de elección y perder para siempre nuestras autoridades concedidas constitucionalmente”, afirmó Schiff.
El Senado de EE.UU. prevé votar la resolución antes del 1 de mayo, en respuesta a las amenazas de Trump de tomar medidas militares contra Cuba. La agencia señaló que la iniciativa busca impedir que el presidente lance un ataque contra la isla sin autorización del Congreso, aunque los republicanos han bloqueado esfuerzos similares sobre otras operaciones militares de la Administración.










