MIAMI, Estados Unidos ― El Pentágono estaría acelerando planes de contingencia para una posible operación militar en Cuba si Donald Trump decidiera ordenar una intervención, según reportes publicados esta semana por la prensa estadounidense.
No obstante, esa versión, sostenida hasta ahora por fuentes anónimas citadas por Zeteo y por USA Today, no ha sido confirmada oficialmente y choca con el testimonio público que dio en marzo el jefe del Comando Sur, general Francis Donovan, quien negó que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos estén ensayando una invasión o preparando la toma militar de la Isla.
El medio digital Zeteo publicó este martes que funcionarios del Pentágono y de otras agencias federales recibieron una nueva directiva salida directamente de la Casa Blanca para “aumentar sus preparativos” ante posibles operaciones militares contra el régimen cubano.
Pocas horas después, este miércoles, el periódico USA Today reportó, citando a dos fuentes familiarizadas con el asunto, que Estados Unidos estaba elaborando planes de contingencia por si Trump ordenaba intervenir en la Isla. En esa nota, el medio añadió que el Pentágono declinó comentar y remitió al Comando Sur, mientras un portavoz de ese mando dijo no saber nada sobre planes relacionados con Cuba.
El pasado 27 de febrero Trump habló de una posible “toma amistosa” de Cuba; el 9 de marzo insistió en que podría ser “amistosa” o no; el 15 dijo que Washington podría llegar a un acuerdo con La Habana; el 16 afirmó que tendría “el honor de tomar Cuba de alguna forma” y que podía “hacer cualquier cosa” con la Isla. Más adelante, el 27 de marzo, remató en Miami que Cuba era “la próxima”, y el 13 de abril declaró: “Podríamos pasar por Cuba cuando terminemos con esto”, en alusión a la guerra con Irán.
En una orden presidencial del 29 de enero, Trump declaró una emergencia nacional respecto a Cuba, afirmó que las acciones de La Habana constituían una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos, y abrió la puerta a imponer aranceles adicionales a países que vendan o suministren petróleo a la Isla.
No obstante, en su comparecencia ante el Senado del 19 de marzo, Donovan dijo que el ejército estadounidense no estaba “ensayando una invasión” ni “preparándose activamente” para tomar Cuba. Cuando se le preguntó si existían ejercicios militares para apoderarse, ocupar o afirmar control sobre la Isla, respondió: “El Comando Sur de Estados Unidos no lo está haciendo”.
Reuters reportó además que Washington sí se declara listo para proteger su embajada en La Habana, defender la Base Naval de Guantánamo y apoyar una eventual respuesta ante una salida masiva de migrantes desde Cuba.
El 13 de marzo, los senadores Adam Schiff, Tim Kaine y Ruben Gallego presentaron una resolución de poderes de guerra para exigir autorización expresa del Congreso antes de cualquier participación estadounidense en hostilidades contra el régimen cubano. El 24 de marzo, la congresista Nydia Velázquez introdujo una resolución similar en la Cámara de Representantes.
Desde La Habana, Miguel Díaz-Canel reaccionó en una entrevista con NBC con una advertencia directa: “No creo que haya justificación alguna para que Estados Unidos lance una agresión militar contra Cuba, o para que emprenda una operación quirúrgica o el secuestro de un presidente”. Y añadió: “Si eso ocurre, habrá combate, habrá lucha, y nos defenderemos, y si tenemos que morir, moriremos (…)”.










