Sheinbaum responde a Carlos Giménez: México seguirá enviando ayuda a Cuba

La mandataria no respondió a las críticas que atribuyen al apoyo mexicano el sostenimiento del régimen cubano.
Carlos Giménez / Claudia Sheinbaum
Carlos Giménez / Claudia Sheinbaum (Imágenes: house.gov / Captura de video)

MIAMI, Estados Unidos ― La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó este jueves las advertencias del congresista cubanoamericano Carlos Giménez y ratificó que su Gobierno continuará enviando ayuda a Cuba, pese a que el legislador vinculó ese respaldo con posibles consecuencias para México en medio de la revisión del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá.

Sheinbaum atribuyó los cuestionamientos del representante de Florida al ambiente previo a las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre y pidió que México no sea utilizado como blanco de campaña. “México no es piñata de nadie. Entonces, que no usen a México para su campaña”, declaró durante su conferencia matutina, en la que reiteró que su relación con Washington se basa en la “coordinación” y la “colaboración, sin subordinación”.

La reacción responde a un mensaje publicado el miércoles por Giménez, representante republicano del distrito 28 de Florida y único miembro de la Cámara de Representantes nacido en Cuba. “Desde el Congreso de USA, denunciamos al desgobierno corrupto de México por seguir socavando la política de Estados Unidos hacia el régimen asesino en Cuba”, escribió el legislador, quien acusó a Sheinbaum de perpetuar “a la dictadura más longeva de la región” y advirtió que México tendría que afrontar consecuencias por no comportarse, según su criterio, como un aliado de Estados Unidos.

Giménez relacionó expresamente la política mexicana hacia La Habana con el proceso del T-MEC y sostuvo que el comportamiento de Sheinbaum no corresponde al de una aliada cuando los tres países discuten el futuro del acuerdo. Su mensaje concluyó con una amenaza política directa: México, afirmó, “tendrá que enfrentar las consecuencias”.

La controversia comenzó después de que Sheinbaum anunciara el martes 28 de julio la preparación de otro cargamento para la Isla. “Vamos a seguir enviando apoyo a Cuba. Y a través de Amexcid hay mucha colaboración con Cuba”, señaló en referencia a la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

El Gobierno mexicano no informó entonces cuál será el volumen del cargamento ni qué mecanismos se utilizarán para garantizar que los recursos lleguen directamente a la población.

En su respuesta de este jueves, la presidenta defendió la continuidad del apoyo como una decisión soberana y una política histórica de México, pero no contestó de manera directa el cuestionamiento central de Giménez: si la asistencia entregada a través del Estado cubano fortalece material o políticamente al régimen. Tampoco ofreció información adicional sobre los beneficiarios, la distribución o la fiscalización del próximo cargamento.

Aunque Giménez habló de una “renegociación” del T-MEC, el procedimiento iniciado en 2026 corresponde formalmente a la primera revisión conjunta sexenal del acuerdo. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos informó el 1 de julio que el tratado no fue renovado automáticamente, pero continúa vigente mientras siguen las conversaciones.

Giménez lleva meses intentando incorporar la relación de México con el régimen cubano a las discusiones comerciales: en enero pidió detener los envíos mexicanos de petróleo y afirmó que promovería “serias consecuencias” si el Gobierno de Sheinbaum mantenía esa política.

La política de presión de la Administración Trump ha incluido sanciones contra funcionarios cubanos y un mecanismo para castigar comercialmente a los países que vendan o suministren petróleo a la Isla. La Casa Blanca justificó esas medidas con acusaciones de represión, amenazas a la seguridad estadounidense y cooperación de La Habana con gobiernos adversarios de Washington. México suspendió sus envíos de petróleo, pero mantuvo la asistencia alimentaria y otros proyectos de cooperación.

Sheinbaum sostuvo que la asistencia está amparada por el principio constitucional de autodeterminación de los pueblos y recordó que México se opone al embargo estadounidense contra Cuba desde 1962. Sin embargo, la misma fracción X del artículo 89 constitucional que invocó la mandataria también establece como principio de la política exterior mexicana “el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos”, elemento que no incorporó en su defensa de las relaciones con La Habana.

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