LIMA, Perú — Los congresistas cubanoamericanos Carlos Giménez, María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart afirmaron que la administración del presidente Donald Trump enfrenta una oportunidad decisiva para aumentar la presión sobre el régimen cubano y acelerar un eventual cambio político en la Isla.
Durante una entrevista en el programa My View with Lara Trump de Fox News, los representantes por Florida sostuvieron que la crisis económica y energética que atraviesa Cuba ha colocado al régimen en una situación de vulnerabilidad sin precedentes.
“Nunca habíamos estado tan cerca de ver un cambio y de que este régimen fuera realmente derrocado”, afirmó Giménez durante la entrevista. El legislador agregó que existe “mucha esperanza en Cuba ahora mismo” y aseguró que cuentan con “el presidente adecuado” y “el secretario de Estado adecuado” para impulsar una nueva estrategia hacia La Habana. “Va a pasar”, dijo en un mensaje dirigido a los cubanos.
Las declaraciones ocurren en un contexto de creciente confrontación bilateral tras recientes medidas adoptadas por Washington, entre ellas la acusación federal presentada contra Raúl Castro y varios exmilitares cubanos por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
Salazar describió a Cuba como una amenaza próxima al territorio estadounidense y aseguró que los cubanos podrían recuperar los “valores occidentales” perdidos tras la llegada del castrismo al poder.
“Estamos a solo 90 millas de Miami, la ciudad que represento, con valores occidentales que hace 65 años un grupo de ladrones les quitó a los cubanos, pero ahora el presidente Trump, después de diez administraciones, está devolviendo esa posibilidad”, afirmó la congresista.
Por su parte, Díaz-Balart insistió en que la situación cubana constituye un asunto de seguridad nacional para Estados Unidos debido a la cercanía geográfica de la Isla y a las acusaciones de que el régimen da refugio a fugitivos estadounidenses.
“La razón por la que tenemos tanta esperanza es porque este presidente no va a seguir permitiendo que un régimen a 145 kilómetros de distancia continúe operando sin consecuencias”, sostuvo el legislador durante el programa televisivo.
Los tres congresistas también vincularon la política de la Casa Blanca hacia Cuba con la estrategia aplicada contra el gobierno venezolano de Nicolás Maduro. Salazar afirmó que La Habana ha servido como modelo de control político y represión para Caracas y expresó que “gracias a Dios eso pronto terminará”.
Las declaraciones forman parte de una ofensiva política más amplia impulsada por legisladores republicanos cubanoamericanos que han respaldado el endurecimiento de sanciones contra estructuras controladas por el aparato militar cubano, incluida GAESA, conglomerado señalado por congresistas y funcionarios estadounidenses como eje económico del régimen.
En las últimas semanas, Washington también ha incrementado las investigaciones sobre presuntas operaciones de influencia vinculadas al régimen cubano dentro de Estados Unidos y ha reforzado la presión diplomática y judicial contra altos funcionarios de La Habana, en medio de una crisis energética y económica que continúa provocando apagones prolongados y creciente malestar social en la Isla.










