MIAMI, Estados Unidos ― El exgobernador de Florida Jeb Bush y el congresista cubanoamericano Carlos Giménez advirtieron en Miami sobre el poder destructivo de los más de 300 drones militares iraníes presuntamente adquiridos por el régimen cubano y el riesgo de que la Isla sea usada como plataforma contra objetivos estadounidenses.
Ambos políticos se pronunciaron durante un evento de United Against Nuclear Iran (UANI) (en español, Unidos contra un Irán nuclear) en el hotel Biltmore de Coral Gables, donde fue exhibido un dron iraní Shahed-136.
La acusación parte se basa en un reporte del medio Axios que cita inteligencia clasificada y, según el cual, La Habana habría adquirido más de 300 drones militares y habría discutido planes para emplearlos contra la Base Naval de Guantánamo, buques militares de Estados Unidos y posiblemente Cayo Hueso, en Florida.
No obstante, el propio reporte matiza que funcionarios estadounidenses no consideran que La Habana sea una amenaza inminente ni que esté preparando activamente un ataque contra intereses estadounidenses.
Bush, presidente de UANI, vinculó la supuesta amenaza cubana con la cooperación militar de La Habana con Teherán. “También quiero señalar que los reportes de prensa dicen que hay 300 de estos [drones Shahed] en Cuba”, dijo durante el evento.
El exgobernador sostuvo además que la tecnología iraní de drones representa un riesgo creciente. “Esta es una nueva amenaza para el mundo”, afirmó. “La estamos viendo desarrollarse en Medio Oriente. También vemos esta tecnología desarrollada por Irán en Rusia para poder enviar miles de drones a Ucrania”.
Bush añadió: “Tenemos la capacidad de proteger el territorio nacional, pero Cuba todavía continúa siendo un riesgo para nuestro país, e Irán es su aliado”.
Giménez, representante federal por Florida, insistió en que el peligro radica tanto en la proximidad geográfica de Cuba como en las características del armamento. “Este modelo particular tiene alrededor de más de 100 libras de explosivos”, dijo sobre el dron exhibido. “Es una explosión bastante grande. Por eso los llaman drones kamikaze: se estrellan contra su objetivo y explotan”.
El congresista también calificó el sistema como un arma ofensiva. “Está destinado a atacar objetivos. Entonces, es un arma ofensiva, y si Cuba de hecho tiene 300 de estos, es una amenaza para Estados Unidos, punto”. Según Giménez, los drones podrían alcanzar la Base Naval de Guantánamo y ciudades del sureste de Estados Unidos, incluida Atlanta.
El Shahed-136 es un vehículo aéreo no tripulado de ataque unidireccional diseñado y producido por Irán, según el proyecto Missile Threat del Center for Strategic and International Studies (CSIS). Esa fuente estima para el modelo una velocidad aproximada de 180 kilómetros por hora, un alcance de entre 1.000 y 2.500 kilómetros y una carga útil de entre 20 y 50 kilogramos; también señala que Rusia ha empleado drones Shahed-131 y Shahed-136 de forma extensa en su ofensiva contra Ucrania desde 2022.
El régimen cubano rechazó la narrativa estadounidense y evitó confirmar o negar de forma explícita la posesión de esos drones. El canciller Bruno Rodríguez acusó a Washington de construir “día tras día, un expediente fraudulento para justificar la guerra económica despiadada contra el pueblo cubano y la eventual agresión militar”. También afirmó: “Cuba no amenaza ni desea la guerra. Defiende la paz y se dispone y prepara para enfrentar la agresión externa en ejercicio del derecho a la legítima defensa que reconoce la Carta de la ONU”.
Miguel Díaz-Canel, por su parte, advirtió en X que una acción militar estadounidense contra Cuba provocaría “un baño de sangre de consecuencias incalculables, más el impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional”. En otro mensaje, reiteró que Cuba “no representa una amenaza, ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país”.
En mayo pasado, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a Cuba y, según Axios, advirtió a funcionarios de la Isla contra cualquier hostilidad.










