MIAMI, Estados Unidos ― La activista cubana Carolina Barrero denunció este martes en el Copenhagen Democracy Summit que el régimen de La Habana es hoy “uno de los arquitectos más activos de la agenda autocrática global” y acusó a la inteligencia cubana de operar dentro de los aparatos de seguridad de Venezuela y Nicaragua.
“La inteligencia cubana opera dentro de los aparatos de seguridad de Venezuela y Nicaragua. Los disidentes venezolanos que hoy son detenidos, vigilados y torturados por el SEBIN y la DGCIM enfrentan metodologías de control, persecución e infiltración de diseño cubano”, afirmó Barrero en sus redes sociales tras su intervención.
La presidenta y directora ejecutiva de Ciudadanía y Libertad sostuvo además que la respuesta internacional frente al régimen de La Habana seguirá siendo insuficiente mientras se reduzca el problema cubano a una disputa bilateral con Estados Unidos. “Mientras la comunidad internacional continúe tratando a Cuba como una disputa bilateral entre La Habana y Washington, sus respuestas seguirán llegando tarde, mal calibradas e insuficientes frente a la dimensión real del problema”, escribió.
Hoy participé en el panel “Overthrowing Dictatorships”(Derrocando Dictaduras) en el Copenhagen Democracy Summit, junto a Masih Alinejad y Leopoldo López, moderado por Damon Wilson, presidente de National Endowment for Democracy.
— Carolina Barrero (@carolinabferrer) May 12, 2026
Ante líderes democráticos reunidos desde todos… pic.twitter.com/KbI1kjzyVn
Barrero defendió una presión internacional coherente con la defensa de los derechos humanos y cuestionó los acuerdos sin condicionamientos con gobiernos represivos. “Transformar la presión internacional en cambio político exige coherencia. No es posible invocar los derechos humanos y, al mismo tiempo, sostener acuerdos sin condicionalidad con quienes los violan de manera sistemática”, señaló. También reclamó que se escuche al movimiento cívico cubano y se reconozca legitimidad política a sus acciones.
En su mensaje, la activista criticó que la atención internacional sobre Cuba se concentre en actores externos mientras se invisibiliza la resistencia surgida dentro de la Isla. “La protesta de Morón, profundamente significativa en el contexto de un régimen totalitario, apenas encontró eco en la prensa internacional. Y quemar la sede del Partido Comunista en Cuba no es un hecho menor”, sostuvo.
La activista cerró su balance con un llamado a articular un frente cívico amplio dentro y fuera de Cuba. “Seguiremos construyendo un frente cívico común entre jóvenes, mujeres, personas mayores, activistas y defensores de derechos humanos. La democratización de Cuba no será obra de un solo sector, sino de una ciudadanía articulada y consciente de su poder”, afirmó.
Barrero participó en el panel “Overthrowing Dictatorships” (Derrocando dictaduras) junto a la activista iraní Masih Alinejad, el dirigente opositor venezolano Leopoldo López y el político ugandés Bobi Wine (este último de forma virtual). La sesión fue moderada por Damon Wilson, presidente y director ejecutivo de la National Endowment for Democracy (NED).









