LIMA, Perú — La Junta Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA) aprobó este viernes un nuevo plan estratégico para Cuba que prevé la movilización de 116,4 millones de dólares entre el 1 de julio de 2026 y el 31 de diciembre de 2030.
La decisión fue celebrada por el régimen cubano, al tiempo que denunció la oposición de Estados Unidos durante el proceso de votación.
El canciller Bruno Rodríguez afirmó que Washington intentó bloquear la iniciativa mediante «ingentes y espurias presiones», después de que Estados Unidos y Marruecos fueran los únicos países que votaran en contra del programa, según reportó la agencia oficial Prensa Latina.
El plan había sido negociado durante varios meses entre el PMA y las autoridades castristas y, de acuerdo con el representante permanente de Cuba ante el organismo, Luis Cepero, permitirá ampliar las operaciones de la agencia de Naciones Unidas en el país.
«Se facilitan las operaciones del PMA en Cuba, e incluso su acceso a combustible», declaró Cepero al citado medio estatal.
Según el diplomático, la estrategia estará orientada a fortalecer la seguridad alimentaria, mejorar la logística de distribución y reforzar la atención a los sectores más vulnerables.
«El programa se enfoca en la cooperación, en el fortalecimiento de la seguridad alimentaria, así como en mejorar sistemas logísticos y proteger a poblaciones vulnerables frente a limitaciones de recursos», señaló.
La aprobación del plan ocurre en un momento marcado por el deterioro de la producción agrícola nacional, la escasez de alimentos, los prolongados apagones y las dificultades para acceder a productos básicos, circunstancias que han incrementado la dependencia de Cuba de la cooperación internacional y de organismos multilaterales para atender necesidades humanitarias.
Entretanto, el régimen cubano confirmó esta semana que la libreta de abastecimiento dejará de tener carácter universal. Como parte de las nuevas medidas económicas anunciadas por Miguel Díaz-Canel, la canasta básica subsidiada quedará concentrada en jubilados, familias con niños que padecen enfermedades crónicas y personas consideradas en situación de vulnerabilidad, en un cambio que modifica uno de los pilares históricos del sistema de racionamiento estatal de alimentos.
La aprobación del nuevo programa del PMA coincide así con un momento de profundas dificultades económicas para la Isla, en el que la dictadura busca reforzar la ayuda internacional mientras implementa cambios en su sistema de subsidios y abastecimiento interno.










