LIMA, Perú — Residentes de La Habana Vieja protagonizaron este sábado una protesta nocturna en la que corearon consignas de «¡Libertad!» después de permanecer más de 40 horas consecutivas sin servicio eléctrico, en medio del agravamiento de la crisis energética que afecta a Cuba.
La manifestación fue difundida en redes sociales por el periodista Mario J. Pentón, quien compartió un video grabado por vecinos del municipio histórico de la capital durante el apagón.
«Mira, esta es La Habana Vieja. Mira, todo oscuro. Mira a la redonda, mira 360 grados, toda La Habana Vieja», dice una de las personas que documentó la protesta mientras mostraba calles completamente a oscuras.
En otro de los mensajes enviados junto al material audiovisual, un residente pidió mayor visibilidad para la situación que enfrenta la población.
«Necesitamos que el mundo vea lo que nos hace esta tiranía. La miseria a la que somete al pueblo cubano», expresó.
La protesta se suma a otras manifestaciones registradas en distintos puntos del país durante las últimas semanas, impulsadas por los prolongados cortes eléctricos, la escasez de alimentos y el deterioro de las condiciones de vida.
El incidente ocurrió en una jornada especialmente crítica para el Sistema Eléctrico Nacional. De acuerdo con el parte diario de la Unión Eléctrica (UNE), la disponibilidad de generación alcanzó apenas 1.015 megavatios frente a una demanda prevista de 3.150 MW durante el horario de mayor consumo.
Ese escenario dejó un déficit estimado de 2.165 MW, uno de los más elevados registrados en los últimos meses, lo que obligó a mantener extensos apagones en buena parte del territorio nacional.
La situación se agravó tras la nueva salida de servicio de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, considerada una de las principales fuentes de generación del sistema eléctrico cubano. La combinación de averías, falta de combustible y limitaciones operativas ha obligado a aplicar extensos programas de apagones que, en algunos territorios, ocupan días completos.
Más allá de la falta de electricidad, los residentes denuncian el impacto de los cortes sobre el acceso al agua, la conservación de alimentos, el funcionamiento de pequeños negocios y la vida cotidiana de millones de personas.
Las protestas de las últimas semanas constituyen una de las expresiones más visibles del creciente descontento social asociado a la crisis energética, que se desarrolla en paralelo a la escasez de alimentos, medicinas y combustible que afecta al país.










