MIAMI, Estados Unidos. — El opositor y preso politico cubano Roilán Álvarez Rensoler cumplió 42 días en huelga de hambre, una protesta con la que exige su libertad tras haber sido detenido y acusado de colocar carteles contra el régimen.
Debido al deterioro de su estado de salud, el prisionero fue trasladado al Hospital Clínico Quirúrgico “Lucía Iñiguez Landín”, en la ciudad de Holguín.
La información fue divulgada por el periodista independiente José Raúl Gallego en una publicación en Facebook, donde alertó sobre la gravedad de la situación. “Roilán Álvarez Rensoler cumple hoy 42 en huelga de hambre. Es la única manera que encontró de exigir su libertad ante quienes lo encarcelaron acusándolo de poner carteles contra el régimen cubano, algo que no es delito en ningún país medianamente democrático”, escribió Gallego.
De acuerdo con esa publicación, el deterioro físico del opositor obligó a su traslado a un centro asistencial. “Roilán tuvo que ser trasladado al hospital Lucía Íñiguez debido a la gravedad de su situación de salud”, señaló el periodista.
Álvarez Rensoler fue encarcelado tras ser acusado de colocar carteles críticos contra el Gobierno cubano. Según Gallego, el acto por el cual fue procesado constituye una expresión de opinión política y no debería ser considerado delito en un sistema democrático. “Por poner un cartel, que no es delito, sino libertad de expresión, hay decenas de personas en Cuba cumpliendo condenas de más de cinco años de prisión”, afirmó.
La familia del opositor ha intentado exigir su liberación por diversas vías, aunque sus gestiones no han tenido resultado. “Su familia ha intentado por todas las vías exigir su libertad y solo ha recibido amenazas y represión”, indicó Gallego.
El periodista también subrayó la gravedad de la protesta emprendida por Álvarez Rensoler y la situación a la que se enfrenta en prisión: “Que una persona está dispuesta a entregar lo más preciado que tiene, su vida, para defender su inocencia y su libertad, habla mucho de su voluntad y compromiso, pero también de la falta de humanidad de quienes prefieren dejarlo morir”, escribió.
Las huelgas de hambre han sido utilizadas en distintas ocasiones por presos políticos y opositores cubanos como forma de protesta para denunciar condiciones de encarcelamiento o exigir su liberación. En muchos casos, estas acciones han provocado crisis de salud graves y han generado denuncias de organizaciones de derechos humanos y activistas dentro y fuera de la Isla.
En el caso de Álvarez Rensoler, el traslado hospitalario sugiere un alto nivel de deterioro físico.
Hasta ahora, el régimen cubano no ha publicado datos oficiales sobre la situación procesal del huelguista. Tampoco se ha informado públicamente si las autoridades penitenciarias o sanitarias han emitido partes médicos sobre su estado de salud.
La situación de Álvarez Rensoler continúa generando preocupación entre activistas y periodistas independientes que siguen el caso, en medio de denuncias recurrentes sobre la criminalización de expresiones políticas críticas en la Isla y el uso de la prisión contra opositores y disidentes.









