LIMA, Perú — La inseguridad ciudadana continuó agravándose en Cuba durante junio y se consolidó como la tercera mayor preocupación de la población, solo por detrás del deterioro de los servicios públicos y la crisis alimentaria, según el más reciente informe del Observatorio Cubano de Conflictos (OCC).
Sobre el particular, la organización documentó 141 protestas y denuncias durante el mes, frente a las 129 registradas en mayo, un incremento que atribuye al agravamiento de la crisis económica, los prolongados apagones y el deterioro de las condiciones de vida.
El OCC advirtió que el país mantiene un «patrón de violencia, impunidad y desprotección» que afecta a amplios sectores de la sociedad, en un contexto marcado por el aumento de los delitos comunes y la percepción de una menor capacidad del Estado para contener la criminalidad.
Durante junio, el observatorio recopiló 44 denuncias de latrocinio —robos, asaltos, saqueos a viviendas, hurtos y estafas—, dos más que el mes anterior. El informe señala que la escasez de combustible y el deterioro del transporte han convertido a motorinas, triciclos eléctricos, bicicletas y automóviles particulares en objetivos cada vez más frecuentes de la delincuencia.
También registró un incremento de los robos contra entidades estatales. Paneles solares, combustible, aceite dieléctrico y otros insumos energéticos figuran entre los bienes sustraídos con mayor frecuencia para su posterior comercialización en el mercado informal.
La violencia dejó además un saldo de 27 personas fallecidas durante junio y al menos nueve desaparecidas, cifras que, aunque inferiores a las de mayo, continúan reflejando un elevado nivel de conflictividad social.
Entre los casos citados aparecen homicidios ocurridos en Pinar del Río, Matanzas y Holguín, muchos de ellos relacionados con disputas personales o deudas económicas.
Según el OCC, «muchos de estos crímenes sociales parecen vinculados a problemas de dinero, deudas y disputas cotidianas exacerbadas por la crisis económica», un escenario donde la escasez de recursos básicos incrementa la tensión entre los ciudadanos.
El informe también alerta sobre el crecimiento de grupos delictivos organizados. Como ejemplo menciona la detención en Guantánamo de al menos once personas presuntamente integradas en tres bandas dedicadas a cometer asaltos armados contra peatones para despojarlos de teléfonos móviles, bicicletas y ciclomotores.
La violencia de género volvió a ocupar un lugar destacado en el reporte. El Observatorio de Género Alas Tensas (OGAT), citado por el OCC, documentó 11 feminicidios durante junio, con lo que la cifra acumulada en 2026 supera los 35 casos confirmados.
Entre ellos figuran los asesinatos de Adrianely Nieves Castillo, en Camagüey; Yohanka Acosta Rodríguez, hallada muerta en El Vedado; Arnelys Nancy Vega González, asesinada en Centro Habana frente a su hija de cinco años; y Maribel Pérez Linares, quien murió junto a su pareja tras un ataque perpetrado presuntamente por su expareja en Mayabeque.
El OCC considera que la crisis económica y humanitaria está alimentando el deterioro de la seguridad ciudadana. La organización sostiene que la combinación de inflación, apagones, escasez y falta de perspectivas ha incrementado los niveles de estrés y frustración entre la población, favoreciendo conductas violentas.
Como respaldo, el informe cita una investigación publicada en la revista Social Science & Medicine por los psicólogos cubanos Zoylén Fernández y Yunier Broche-Pérez. El estudio concluyó que ninguno de los 415 participantes evaluados presentaba parámetros normales de salud mental: el 55,4 % mostraba depresión extremadamente grave, el 66 % ansiedad severa y el 65,8 % niveles extremos de estrés asociados, principalmente, a los prolongados cortes eléctricos.
Para el Observatorio, este deterioro psicológico constituye uno de los factores que explican el incremento de la violencia interpersonal y la creciente sensación de inseguridad que experimentan los cubanos en medio de una crisis que continúa profundizándose.










