MIAMI.- La candidata conservadora Keiko Fujimori amplió su ventaja sobre el izquierdista Roberto Sánchez al concluir el escrutinio oficial de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú, según los resultados difundidos este lunes por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
Con el 100 % de las actas contabilizadas, Fujimori, candidata de Fuerza Popular, obtuvo el 50,13 % de los votos válidos, mientras que Sánchez, de Juntos por el Perú, alcanzó el 49,86 %. En cifras absolutas, Fujimori recibió 9.223.396 votos frente a los 9.173.755 de su rival, una diferencia de 49.641 sufragios.
Tras conocerse el cierre del conteo, Fujimori afirmó que culmina una etapa clave del proceso electoral y dijo esperar la proclamación oficial del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
“La ONPE ha llegado al 100 % de las actas escrutadas. Ya han sido resueltas todas las observaciones por parte de los JEE”, escribió la candidata en su cuenta de X, donde también pidió que el proceso continúe “con mucha humildad, prudencia y responsabilidad”.
“Cada vez estamos más cerca de iniciar un camino de orden y esperanza para todos los peruanos”, añadió.
Más tarde, en declaraciones a la prensa, Fujimori aseguró que recibe el resultado “con gran responsabilidad” y reconoció que el país “está prácticamente dividido”.
“Tenemos la gran responsabilidad de escuchar a ambos lados”, afirmó.
La candidata también señaló que su equipo mantendrá abiertas las “puertas del diálogo” con Roberto Sánchez y con el resto de los líderes políticos que participaron en los comicios, al tiempo que llamó a centrar los esfuerzos en “el futuro y el desarrollo de los peruanos”.
Por su parte, el equipo de prensa de Roberto Sánchez informó a CNN que, por el momento, el candidato no emitirá declaraciones sobre los resultados oficiales difundidos por la ONPE.
Antes de concluir el escrutinio, el líder de Juntos por el Perú había reiterado que no reconocería el resultado de la elección al considerar que la justicia electoral podría favorecer a su rival mediante un supuesto “beneficio fraudulento” si no atendía las observaciones presentadas por su campaña.
Según su equipo, una resolución emitida por la ONPE después de la primera vuelta modificó el procedimiento para el conteo de los votos emitidos en el exterior, lo que —afirman— redujo las garantías jurídicas del proceso electoral celebrado el pasado 7 de junio. Hasta el momento, el partido no ha presentado pruebas públicas que respalden esas acusaciones.









