marzo 27, 2026

Nicolás Maduro y Cilia Flores regresan a la corte: se discute quién pagará su defensa

La audiencia de este jueves fue la primera comparecencia pública de Maduro y Flores desde su presentación inicial de enero.
Cilia Flores y Nicolás Maduro en 2016
Cilia Flores y Nicolás Maduro en 2016 (Foto: Eneas de Troya - Flickr)

MIAMI, Estados Unidos ― Nicolás Maduro y Cilia Flores reaparecieron este jueves ante el tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York en una audiencia que confirmó dos puntos clave: el proceso en su contra seguirá adelante y, por ahora, la gran pelea no gira sobre la inocencia que proclaman, sino sobre quién pagará a los abogados que escogieron.

De acuerdo con los reportes de Reuters y AP, el juez Alvin Hellerstein cuestionó el argumento del Gobierno de Estados Unidos para impedir que la pareja use fondos del Estado venezolano en su defensa, pero no desestimó la causa durante la vista. Ambos siguen presos en Brooklyn y todavía no hay fecha de juicio.

La audiencia de este jueves fue la primera comparecencia pública de Maduro y Flores desde su presentación inicial de enero, después de que fuerzas estadounidenses los capturaran en Caracas y los trasladaran a Nueva York. En aquella primera vista, Maduro se declaró no culpable y dijo: “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente. Sigo siendo presidente de mi país”. 

De acuerdo con AP, este jueves ni Maduro ni Flores pidieron libertad bajo fianza.

La defensa, encabezada por Barry Pollack en el caso de Maduro y por Mark Donnelly en el de Flores, pidió que se deseche la acusación al sostener que el Departamento del Tesoro bloqueó el acceso a dinero venezolano con el que ambos imputados pretendían pagar la defensa privada. 

Como Estados Unidos no reconoce a Maduro como jefe legítimo del Estado venezolano desde 2019, no ve razón para permitir que recursos públicos venezolanos financien su defensa. Los fiscales sostienen que Maduro y Flores pueden recurrir a fondos personales y, si no pueden costear abogados privados, recibir defensores públicos. 

Hellerstein, sin embargo, dejó claro su escepticismo: según Reuters, dijo que los acusados estaban presentes y no representaban “ninguna amenaza adicional para la seguridad nacional”, por lo que el derecho que está comprometido, “por encima de otros derechos”, dijo, “es el derecho constitucional a la asistencia letrada”.

La fiscalía también intenta cerrar otra compuerta delicada del caso: el acceso a las pruebas. El País informó, a partir de la carta presentada por la acusación, que el Gobierno pidió una orden de protección para impedir que ciertos materiales probatorios puedan compartirse con los cuatro coacusados prófugos: Diosdado Cabello, Ramón Rodríguez Chacín, Nicolás Maduro Guerra y Héctor Guerrero Flores, alias Niño Guerrero.

Según ese reporte, la fiscalía argumentó que esas personas podrían identificar testigos y, “a través del aparato del Estado venezolano”, arrestarlos, amenazarlos o causarles daño a ellos o a sus familiares.

Sobre Maduro pesa una acusación de cuatro cargos federales: conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y conspiración para poseer ese armamento. La acusación actual retoma el núcleo del expediente abierto en 2020 y añade nuevos detalles y coacusados, entre ellos Flores. 

Ya entonces, el Departamento de Justicia había presentado a Maduro y a otros altos funcionarios venezolanos como parte de una presunta alianza con las FARC para usar la cocaína como arma e “inundar” a Estados Unidos, según el comunicado oficial de marzo de 2020.

El caso no solo es explosivo en lo político; también lo es en lo jurídico. La ley estadounidense sobre narcoterrorismo, aprobada en 2006, casi no ha sido probada en juicio y arrastra un historial flojo: solo cuatro condenas en tribunales y dos de ellas anuladas posteriormente por problemas de credibilidad de testigos. Si Maduro fuera declarado culpable de ese cargo, afrontaría una pena mínima obligatoria de 20 años de cárcel.

Mientras en Nueva York se libraba esta batalla preliminar, el ruido político no se detuvo ni dentro ni fuera del tribunal. Donald Trump afirmó este jueves que habrá más casos contra Maduro, aunque no ofreció detalles. Y desde el entorno familiar del chavista, su hijo Nicolás Maduro Guerra intentó proyectar fortaleza: dijo esta semana que su padre está “muy bien”, con “mucho ánimo” y “fuerza”, que se verá “delgado, atleta” porque hace ejercicio todos los días, y que Flores permanece “firme y alerta”.

Biografía del autor:

Sigue nuestro canal de WhatsApp. Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de Telegram.

ETIQUETAS: