LIMA, Perú — La Secretaría de Marina (Semar) en México activó un operativo de búsqueda y rescate tras la pérdida de contacto con dos veleros que partieron el 20 de marzo desde Isla Mujeres, en Quintana Roo, rumbo a La Habana con ayuda humanitaria para Cuba.
Un comunicado del organismo, citado por El País, señala que las embarcaciones con nueve tripulantes debían arribar a la capital cubana entre martes y miércoles, pero hasta el momento no existe confirmación de su llegada ni comunicación con la tripulación.
Los veleros forman parte del convoy “Nuestra América”, una iniciativa promovida por la Internacional Progresista para enviar asistencia a la Isla. Un portavoz del proyecto indicó que tampoco han logrado establecer contacto con las naves, aunque señaló que la activación del protocolo responde a procedimientos habituales cuando se pierde comunicación y que, por ahora, no hay indicios de una emergencia.
La Semar precisó que coordina acciones con centros de salvamento marítimo de varios países, entre ellos Estados Unidos, Cuba, Francia y Polonia, así como con representaciones diplomáticas vinculadas a los tripulantes, cuyas nacionalidades no han sido reveladas.
Como parte del operativo, la Armada mexicana ha desplegado unidades navales y aéreas, incluidas aeronaves de patrulla marítima, en la ruta estimada entre Isla Mujeres y La Habana, tomando en cuenta posibles desvíos, condiciones meteorológicas y corrientes marinas.
La autoridad marítima también solicitó la colaboración de embarcaciones comerciales, pesqueras y recreativas en el Caribe y el Golfo de México para que reporten cualquier información que contribuya a la localización de los veleros.
El incidente ocurre días después de que otra embarcación del mismo convoy llegara a Cuba con unas 30 toneladas de ayuda humanitaria.
El infame convoy “solidario”
Mientras el pueblo cubano —dentro y fuera de la Isla— grita con una sola voz “¡Cuba libre!” y se prepara para el cambio definitivo que ponga fin a 67 años de crimen organizado disfrazado de “revolución”, la izquierda internacional volvió a mostrar su espectáculo.
Del 18 al 21 de marzo de 2026 llegó a La Habana el llamado “Convoy Nuestra América”: más de 500 activistas de 33 países, toneladas de “ayuda humanitaria” y un circo mediático pagado con la miseria del pueblo cubano.
Así lo consideró la estratega y consultora Idabell Rosales en un artículo publicado por Cubanet, quien además cuenta con más de una década de experiencia en gestión de contratos federales para proyectos de derechos humanos y ayuda humanitaria en Cuba.
“Pero la verdad es otra, y el exilio cubano —desde Miami hasta Orlando, desde Madrid hasta Berlín— la grita sin miedo: esto no es solidaridad. Es complicidad pura y dura con los criminales que han hundido a Cuba en la peor miseria de su historia”, resaltó Rosales.
La iniciativa, impulsada por la Internacional Progresista, no solo agrupa a políticos, sindicalistas y activistas, sino que combina perfiles institucionales, mediáticos y de militancia ideológica, lo que configura una operación con dimensión humanitaria y, a la vez, claramente política.
Un primer cargamento de cinco toneladas de insumos médicos arribó a La Habana el 18 de marzo, como parte de un plan más amplio que incluye envíos por aire, mar y tierra, según reportó El País.
La misión, inicialmente concebida como una flotilla marítima, evolucionó hacia un convoy global coordinado que involucra rutas desde Europa, América Latina y Estados Unidos.
El grupo incluye a figuras políticas de alto perfil dentro de la izquierda internacional. Entre ellas, Jeremy Corbyn, exlíder del Partido Laborista británico; Pablo Iglesias, exvicepresidente del Gobierno de España y fundador de Podemos; y Clara López, exministra y figura histórica de la izquierda colombiana, según EFE.
A ellos se suma Gerardo Pisarello Prados, diputado español vinculado al espacio político de izquierdas en ese país, y David Adler, co-coordinador general de la Internacional Progresista y uno de los principales organizadores del convoy.
El propio diseño de la iniciativa, impulsada por una plataforma política transnacional como la Internacional Progresista, refuerza el carácter ideológico del grupo organizador.
El convoy no se limita a actores políticos tradicionales. También participan perfiles con fuerte presencia en el activismo contemporáneo y en plataformas digitales.
Entre ellos destaca Hasan Piker, streamer estadounidense con amplio alcance en redes; el líder sindical Chris Smalls, conocido por su papel en la organización laboral en Estados Unidos; y el grupo musical irlandés Kneecap, caracterizado por su activismo político, según el reporte de EFE.
La presencia de estos perfiles apunta a una estrategia que combina movilización política con visibilidad mediática y capacidad de amplificación en redes sociales.
“Esto no es nuevo. Es el mismo patrón de siempre: la izquierda mundial usa Cuba como parque temático ideológico. Vienen, se sacan fotos con Díaz-Canel, entregan ayuda que el régimen revende en tiendas en dólares (controladas por los militares de GAESA) y regresan a casa. Mientras, el cubano de a pie sigue sin luz, sin comida y sin libertad”, denunció Idabell Rosales.








